El expresidente Iván Duque se pronunció enérgicamente contra la decisión judicial que prohíbe al candidato presidencial Abelardo de la Espriella usar la camiseta de la Selección Colombia durante la campaña electoral. Duque publicó una fotografía vistiendo la prenda amarilla y defendió el derecho de los ciudadanos a usarla libremente.
La postura de Duque
“La camiseta de la Selección la podemos usar para estar en la calle, en la casa, en el gimnasio, votando, bailando, leyendo, estudiando o trabajando, porque somos un país libre”, escribió Duque en su cuenta de X. El exmandatario agregó que cada ciudadano puede darle a la camiseta el significado que desee y advirtió que prohibir su uso constituye “un grave precedente” que atenta contra las libertades y la Constitución.
La decisión judicial
El Juzgado 120 Penal Municipal de Bogotá ordenó como medida provisional que Abelardo de la Espriella y su movimiento, Defensores de la Patria, se abstengan de utilizar la camiseta oficial de la Selección Colombia en actividades políticas, especialmente de cara a la segunda vuelta electoral, mientras se resuelve una acción de tutela presentada por un ciudadano.
Reacciones y contexto
La polémica comenzó tras las críticas de sectores políticos al uso recurrente de la camiseta por parte de De la Espriella y sus seguidores durante la campaña. El candidato Iván Cepeda calificó la práctica como “oportunista” y pidió revisar sus implicaciones jurídicas. La Federación Colombiana de Fútbol reiteró que la Selección y sus insignias no participan en política y pidió mantener sus símbolos al margen de las disputas electorales.
Duque se suma a otras figuras como el exministro José Manuel Restrepo, quien también aseguró que seguirá usando la camiseta cuando lo considere pertinente, argumentando que se trata de una expresión de libertad individual. “Usaré la camiseta de la Selección Colombia cuando se me dé la gana porque soy libre”, afirmó Restrepo.
El debate ocurre a pocos días de la segunda vuelta presidencial y en vísperas del Mundial de 2026, lo que ha convertido a la camiseta de la selección en uno de los símbolos más debatidos de la contienda política.



