Asunción, 9 jun (EFE).- El Gobierno de Paraguay derogó este martes dos decretos que establecían tarifas eléctricas reducidas como incentivo para la instalación de las llamadas industrias convergentes, caracterizadas por su alto consumo energético. No obstante, se confirmó la vigencia de un contrato con la firma británica Atome, cuya concesión de tarifas preferenciales provocó una protesta de trabajadores durante la jornada.
Decisión gubernamental
En una conferencia de prensa, el ministro del Gabinete Civil de la Presidencia, Javier Giménez, anunció que el presidente Santiago Peña decidió "dejar sin efecto" los decretos 5860 y 5861, emitidos en abril pasado y dirigidos a industrias convergentes, entre las que se incluyen sectores como la inteligencia artificial y los centros de datos.
"Esta decisión representa una directriz para que la Ande (Administración Nacional de Energía) cumpla la compleja misión estratégica de, por un lado, equilibrar sus finanzas y fortalecerse y, por el otro, mantener una competitividad y condiciones necesarias para poder atraer industrias", agregó Giménez.
Protesta sindical
El funcionario compareció ante los medios junto al presidente de la estatal eléctrica, Félix Sosa, y el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme. Esto ocurrió horas después de que trabajadores de la Ande protestaran contra la concesión de tarifas preferenciales a la empresa británica Atome, que planea inaugurar en 2028 una planta de fertilizantes ecológicos en Paraguay.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Ande (Sitrande), Adolfo Villalba, declaró a los periodistas que "unos cuantos vendepatrias" dentro del Gobierno paraguayo estarían vendiendo energía con "un contrato de privilegio" a Atome.
Detalles del contrato
Villalba advirtió que los decretos buscaban beneficiar a Atome con una tarifa de energía de 30 dólares por megavatio/hora durante 15 años, mientras que la "tarifa técnica" de la Ande asciende a unos 44 dólares por megavatio/hora, según sus declaraciones.
Sin embargo, el presidente de la Ande señaló que Atome firmó un contrato en 2022 y que su tarifa eléctrica de "aproximadamente 33 dólares" continúa vigente, pese a la derogación de los decretos. "La empresa Atome no tiene contrato firmado con estos decretos (5860 y 5861), es decir, continúa con el mismo contrato. La tarifa establecida es de 33 dólares aproximadamente por megavatio/hora en 220 kV", puntualizó Sosa.
Reacción sindical
Tras conocer la derogación de los decretos, el secretario general de Sitrande expresó su satisfacción, aunque indicó que el gremio necesita conocer todos los detalles antes de fijar una posición oficial al respecto.



