La relación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, atraviesa un nuevo momento de tensión en medio de la guerra en Oriente Medio. Medios estadounidenses como Axios y ABC News informaron que Trump habría insultado a Netanyahu durante una llamada telefónica, desatando una controversia diplomática.
La llamada que encendió la tensión
Según la información divulgada, la conversación se produjo por el temor de Trump a que las amenazas de Netanyahu de bombardear Beirut afectaran las negociaciones con Teherán. El mandatario estadounidense busca terminar un conflicto que ha tenido efectos negativos sobre la economía de su país, en un momento sensible a menos de seis meses de las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde se decidirá si su partido mantiene el control del Congreso.
El punto de mayor fricción habría sido la posibilidad de un ataque contra Beirut. De acuerdo con Axios, Trump lanzó una serie de insultos contra Netanyahu por considerar que esa amenaza podía poner en riesgo las conversaciones con Irán. “Estás jodidamente loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el trasero. Todos te odian ahora. Todos odian a Israel por esto”, le habría dicho Trump a Netanyahu, según el medio. Sin embargo, la versión fue negada por medios israelíes, lo que abrió un nuevo frente de discusión sobre el alcance real del intercambio.
Reacción de la Casa Blanca
Al ser consultado por la agencia AFP, un funcionario de la Casa Blanca no confirmó directamente el contenido de la llamada y remitió a publicaciones hechas por Trump en su red social Truth Social. En esos mensajes, el presidente estadounidense agradeció a Netanyahu por lo que presentó como un acuerdo para retirar tropas de Beirut y “detener los disparos” con Hezbolá, en medio de las gestiones para reducir la escalada.
Impacto político y económico en EE. UU.
La tensión ocurre en un momento en el que ambos líderes enfrentan costos políticos por la guerra. Trump quiere cerrar un conflicto que, según información disponible, ha golpeado con fuerza la economía estadounidense. El desenlace puede incidir en las elecciones de noviembre, cuando se definirá si el Partido Republicano conserva el control del Congreso en los comicios de medio término.
El impacto político no se limita a la relación bilateral. Antiguos aliados de Trump, como el presentador Tucker Carlson y la excongresista Marjorie Taylor Greene, han acusado al presidente de permitir que Israel arrastrara a Estados Unidos a otra guerra en Oriente Medio. Para esos sectores, la decisión contradice el principio de “Estados Unidos primero” que ha defendido el movimiento MAGA.
Incluso dentro del Partido Republicano, tradicionalmente cercano a Israel, empiezan a verse divisiones. Una encuesta del Pew Research Center mostró que cerca del 57 por ciento de los republicanos entre 18 y 49 años tiene una opinión desfavorable de Israel, frente al 50 por ciento del año anterior.
El costo económico de la guerra
El costo económico de la guerra contra Irán también aparece como un factor de preocupación para la Casa Blanca. La información señala que el efecto del conflicto sobre los precios amenaza las posibilidades republicanas en las elecciones de noviembre. En ese contexto, el margen de maniobra de Trump frente a Netanyahu se vuelve más estrecho, porque el conflicto ya no se mide solo en términos diplomáticos.
Según analistas citados por AFP, los choques entre Netanyahu y presidentes estadounidenses no son nuevos. “Las tensiones personales entre Netanyahu y los presidentes estadounidenses no son nuevas”, dijo Dan Shapiro, exembajador en Israel y miembro distinguido del Atlantic Council. Durante tres décadas, Netanyahu intentó persuadir a distintos inquilinos de la Casa Blanca para atacar a Irán por su programa nuclear.
Presión interna sobre Netanyahu
Para Netanyahu, el escenario también es complejo. El primer ministro israelí enfrenta la posibilidad de un colapso de su coalición y está bajo presión interna por haber cedido ante Trump en asuntos de seguridad, después de frenar los planes de ataque a Beirut. Además, mantiene frentes abiertos en Líbano, Irán y Gaza, mientras enfrenta una serie de cargos por corrupción.
El vínculo con Trump fue clave para Netanyahu. El dirigente israelí se reunió en varias ocasiones con el presidente estadounidense desde su regreso al poder en 2025 y fue importante para que Trump cruzara la línea en febrero, cuando aún evaluaba si ir o no a la guerra. Sin embargo, la alianza que antes parecía funcional ahora muestra señales de desgaste.
“Netanyahu muere por seguir en el poder”, dijo a la AFP Mairav Zonszein, del International Crisis Group. Según la analista, Trump intenta encontrar una vía de escape y cuenta con capacidad de presión sobre el primer ministro israelí. La diferencia principal entre ambos estaría en el rumbo del conflicto: mientras Trump intenta acabar la guerra, Netanyahu quiere mantenerla. “Esa es su principal divergencia”, concluyó.



