Ereván, 8 jun (EFE).- Los observadores internacionales de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) informaron este lunes que las elecciones del domingo en Armenia, en las que resultó vencedor el partido gubernamental, ofrecieron diversas opciones al electorado, pero estuvieron marcadas por una presión directa desde el exterior.
Injerencia extranjera y presión rusa
"Las elecciones armenias se desarrollaron en un contexto geopolítico particularmente tenso, con injerencia extranjera directa", declaró Damien Cottier, jefe de la delegación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, citado por la Oficina de la OSCE para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos. Cottier destacó especialmente "la presión y las amenazas de las autoridades rusas", que alcanzaron niveles sin precedentes antes de los comicios armenios.
Campaña conflictiva y casos penales
Los observadores señalaron que la campaña electoral se vio empañada por una retórica divisiva y fue altamente conflictiva. También resaltaron la apertura de procesos penales contra candidatos y activistas de la oposición, lo que "provocó que muchos simpatizantes de la oposición se abstuvieran de participar activamente en la campaña". A pesar de estos problemas, los observadores elogiaron la profesionalidad de las autoridades electorales y su gestión de los preparativos para la votación.
Desarrollo pacífico y fortalecimiento institucional
Además, destacaron que las elecciones transcurrieron en general de forma pacífica y sin incidentes. Subrayaron la importancia de "continuar los esfuerzos para fortalecer las instituciones democráticas" de Armenia y salvaguardar las libertades fundamentales.
Resultados oficiales preliminares
Según los resultados oficiales preliminares publicados el lunes por la Comisión Electoral Central, el partido del primer ministro, Nikol Pashinián, Contrato Civil, obtuvo el 49,82 % de los votos, lo que le permitirá formar gobierno en solitario. En segundo lugar quedó el principal partido opositor, liderado por el empresario ruso-armenio Samvel Karapetián, con el 23,28 % de los sufragios. Por su parte, el bloque Armenia, encabezado por el expresidente Robert Kocharián, alcanzó un 9,94 % de los votos.



