Viena, 5 jun (EFE).- El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, calificó este viernes como un "evento muy serio" el reciente ataque con un dron explosivo contra una planta nuclear en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), y advirtió sobre "riesgos inaceptables" para la seguridad nuclear.
Ataque con dron en la central de Barakah
Un dron explosivo, que según las autoridades emiratíes fue lanzado desde Irak, provocó un incendio el pasado 17 de mayo en una instalación eléctrica ubicada fuera del perímetro de la central nuclear de Barakah. Esta planta, que comenzó a operar en 2019, es la primera central atómica de los Emiratos Árabes Unidos y forma parte del programa nacional para diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia del gas y el petróleo.
Reacción del OIEA y del operador nuclear
Grossi destacó en una rueda de prensa celebrada en Viena, al margen de una reunión extraordinaria de la Junta de Gobernadores del OIEA, la "reacción muy exitosa" del operador nuclear emiratí tras el ataque. "El sistema respondió bastante bien. Pero estoy seguro de que se realizarán análisis y evaluaciones, por ejemplo, sobre la disposición de las líneas de suministro eléctrico externo", aseguró el director general.
Reunión extraordinaria de la Junta de Gobernadores
Egipto, Jordania, Marruecos y Arabia Saudí convocaron para hoy una reunión extraordinaria de la Junta, a puerta cerrada, con el objetivo de analizar lo sucedido en los EAU. En su discurso al inicio de la reunión, que concluyó sin una decisión formal, Grossi subrayó que "las actividades militares contra las centrales nucleares y otras instalaciones nucleares conllevan riesgos inaceptables".
"La seguridad nuclear es fundamental y aplicable a todos, sin excepción. Aquí no existen dobles o triples raseros para el OIEA. Un ataque a cualquier instalación, sea donde sea, es inaceptable, una línea roja, un tabú", afirmó Grossi.
Próxima reunión trimestral y contexto global
La Junta del OIEA tiene previsto reunirse el próximo lunes para su reunión trimestral de verano, que estará centrada en la situación en diferentes zonas de conflicto, como Ucrania, Irán y el Golfo Pérsico.
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, varias instalaciones nucleares han sido atacadas. La central de Zaporiyia, la más grande de Europa y situada en el sur de Ucrania, ha sido objetivo de drones y proyectiles tanto rusos como ucranianos. Asimismo, Estados Unidos e Israel atacaron en junio de 2025 y en marzo de 2026 numerosas instalaciones atómicas en Irán.



