La compañía española Meliá Hotels International ha decidido dejar de operar y comercializar de forma inmediata quince hoteles en Cuba, debido al contexto geopolítico, social, legal y económico de la isla, e iniciar una desafiliación ordenada de estos establecimientos.
Así lo comunicó la cadena hotelera a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este miércoles, dos días antes de que el viernes 5 de junio se cumpla el plazo fijado por Estados Unidos a las empresas extranjeras para deshacer sus lazos económicos y empresariales con Cuba y con el conglomerado Gaesa.
Contexto de sanciones
Desde entonces, empresas de distintos sectores han anunciado su salida de Cuba o el replanteamiento de su negocio allí, incluidas las dos principales cadenas hoteleras en el país: las españolas Iberostar, que lo notificó el martes, y Meliá, que asegura haber avanzado esta decisión a los dueños de los hoteles afectados el pasado 26 de mayo, aunque lo confirmó este mismo miércoles, según explica en un comunicado.
En el comunicado, Meliá detalla que resolvió que su filial portuguesa Ilha Bela concluya de inmediato la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de las marcas hoteleras.
Situación de los hoteles
En el caso de los otros veinte hoteles que gestiona Meliá en Cuba, por el momento es posible reservar por medio de su página web en once de ellos: los cuatro situados en La Habana, dos en Cienfuegos, tres en Varadero, uno en Santiago y otro en Trinidad. En los otros ocho, el portal indica que no hay disponibilidad, en algunos casos hasta julio y en otros hasta noviembre.
La decisión sobre los quince en los que deja de operar se ha tomado, según la cadena, desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial, y responde a una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de Ilha Bela.
La compañía con sede en Palma añade que las circunstancias generadas por la presión de Estados Unidos han impactado de forma significativa en la operativa, legalidad y seguridad en la prestación de los servicios para estos hoteles.
Impacto limitado
Meliá explica que esta decisión tiene un impacto limitado porque la gran mayoría de esos quince hoteles ya estaban cerrados y sin actividad, como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que sufre Cuba por el bloqueo económico impuesto por la administración estadounidense.
Ilha Bela está activando planes específicos para acometer una desafiliación ordenada de estos hoteles e implementando protocolos para informar de manera transparente a proveedores y clientes.
Lista de hoteles afectados
Los quince establecimientos que la compañía deja de operar son: Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meliá Collection, Innside Catedral Habana, Meliá Buena Vista, Meliá Cayo Santa María, Meliá Jardines del Rey, Meliá Las Dunas, Meliá Península Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa Mar, Paradisus Río de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa María, Sol Río de Luna y Mares y Sol Varadero Beach.
La empresa agradece la comprensión y la confianza de todos sus grupos de interés y afirma que seguirá monitorizando la evolución del contexto para evaluar su presencia en la isla, según explica en un comunicado.
Otras empresas que abandonan Cuba
Este cierre de operaciones se suma a la medida que tomó el grupo Iberostar el martes, que ha dejado de operar y comercializar doce hoteles en la isla, aunque mantiene la posibilidad de reservar en otros seis que están operativos. Iberia suspendió el 1 de junio las operaciones en la ruta entre Madrid y La Habana.
Además, la canadiense Blue Diamond, la tercera mayor cadena hotelera extranjera en Cuba por número de instalaciones gestionadas, también ha decidido cesar operaciones en la isla, según difundieron medios oficiales cubanos.
Las dos navieras internacionales que mantenían operaciones con Cuba, la alemana Hapag-Lloyd y la francesa CMA CGM, también han dejado de aceptar nuevos pedidos vinculados a la isla.
Este viernes se cumplirá el plazo fijado por el gobierno de Estados Unidos a las empresas extranjeras para deshacer sus lazos económicos y empresariales con Cuba y las empresas del conglomerado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Gaesa, si no quieren enfrentarse a represalias.
Varias empresas de distintos sectores han anunciado su salida de Cuba o el replanteamiento completo de su estrategia en el país a raíz de la Orden Ejecutiva 14404 estadounidense, que disponía sanciones para personas y empresas que mantengan vínculos económicos, comerciales y financieros con la isla.



