Londres, 10 jun (EFE).- La diputada laborista británica Melanie Ward ha solicitado este miércoles a la Comisión de Beneficencia que investigue a 32 organizaciones de Inglaterra y Gales que, según denunció, habrían donado aproximadamente 28 millones de libras (32,47 millones de euros) en los últimos años a asentamientos israelíes ubicados en los territorios palestinos ocupados.
En un mensaje publicado en X, Ward afirmó que financiar estas colonias, consideradas ilegales según el derecho internacional, "no es una actividad benéfica sino extremista". Además, señaló que dichos donativos probablemente otorgaron a las entidades emisoras desgravaciones fiscales por un valor de 4,8 millones de libras (5,6 millones de euros) provenientes de fondos públicos.
Carta al regulador
El periódico The Guardian recoge hoy la carta enviada por la parlamentaria al regulador británico, en la que solicita eliminar del registro nacional de actividades benéficas a esas organizaciones, entre las que se incluyen Kasner Charitable Trust (KCT) y UK Toremet. Según la misiva, ambas entidades habrían donado conjuntamente, actuando la segunda como intermediaria, alrededor de 5,7 millones de libras (6,61 millones de euros) a la escuela religiosa Bnei Akiva Yeshiva, situada en Susya, en la Cisjordania ocupada por Israel.
Investigaciones adicionales
Ward, quien fue directora ejecutiva de la ONG Asistencia Médica para Palestinos, explicó que los investigadores que examinaron documentación en inglés y hebreo descubrieron además que KCT había financiado una yeshivá en la ciudad palestina de Hebrón. Asimismo, UK Toremet presuntamente donó en 2022 la cantidad de 38.479 libras (44.637 euros) a Regavim, un grupo extremista favorable a los colonos que apoya la demolición de viviendas palestinas, y sobre el cual la Unión Europea ha impuesto sanciones.
"Cualquier actividad que apoye el mantenimiento y la expansión de los asentamientos israelíes, como la financiada por estas 32 'organizaciones benéficas', es extremista y no beneficia a los ciudadanos del Reino Unido. Además, corre el riesgo de contribuir material y financieramente a violaciones del derecho internacional", sostuvo la diputada en la carta.
Respuesta de las organizaciones
Un portavoz de UK Toremet declaró a The Guardian que la Comisión de Beneficencia había concluido que la organización cumple actualmente con la legislación vigente. Por su parte, KCT afirmó que sus donaciones tenían fines educativos y que habían sido autorizadas por el regulador.
Reacción de la Comisión
La Comisión de Beneficencia aseguró al diario que está estudiando los "graves asuntos" planteados por Ward. Por otro lado, la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, anunció el martes sanciones contra seis entidades y un individuo vinculados a la violencia de colonos israelíes contra palestinos en los territorios ocupados. Además, Cooper indicó que el Gobierno recomienda "firmemente" a las empresas británicas no hacer negocios con los asentamientos ilegales promovidos por Israel, aunque no llegó a prohibir esas actividades comerciales, como le solicita un tercio del grupo parlamentario laborista.



