La crisis geopolítica y energética derivada del conflicto en Oriente Medio ha tenido un efecto positivo sobre la actividad del Canal de Panamá, que registra actualmente unos de los niveles de tráfico más elevados de su historia, afirmó el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman.
“Quizás resulte incómodo decirlo porque no son buenas noticias para el mundo, pero sí han tenido un impacto positivo para Panamá. El tráfico por el Canal está en sus niveles más altos”, señaló Chapman en los márgenes del Foro Económico Internacional sobre América Latina y el Caribe (ALC), que se celebra este miércoles en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) en París.
Incremento del tráfico y capacidad del Canal
El ministro explicó que el tránsito habitual por la vía que conecta el mar Caribe y el océano Pacífico ronda los 36 buques diarios, aunque en jornadas de alta demanda el Canal ha logrado elevar su capacidad hasta entre 40 y 42 embarcaciones por día. Según Chapman, el encarecimiento de los combustibles a nivel global ha reforzado la competitividad de la ruta panameña frente a otras alternativas marítimas.
“Cuando el petróleo aumenta significativamente de precio, el Canal de Panamá se vuelve más atractivo porque resulta menos costoso transitar por esta vía”, explicó. Y destacó que esta coyuntura actual encuentra a Panamá en una posición privilegiada gracias a la ampliación del Canal, concluida en 2016, que más que duplicó su capacidad operativa.
Impacto de la ampliación del Canal
“Es una circunstancia única. Panamá enfrenta esta crisis energética global con un canal expandido y con capacidad para responder a una demanda mucho mayor”, afirmó. Chapman recordó que antes de la ampliación los buques tipo Panamax podían transportar alrededor de 4.000 contenedores, mientras que los actuales Neopanamax pueden movilizar más de 16.000 unidades. Además, destacó que la expansión permite el tránsito de embarcaciones de gas natural licuado, un segmento que anteriormente no podía utilizar la vía.
El ministro subrayó que el incremento del tráfico tiene efectos positivos sobre las finanzas públicas y fortalece la capacidad de inversión de la Autoridad del Canal de Panamá en nuevos proyectos estratégicos. “Esto genera recursos para seguir ampliando y mejorando el servicio que Panamá presta al comercio mundial”, dijo.
Panamá como actor global estratégico
Más allá del canal, Chapman afirmó que Panamá busca consolidarse como un actor cada vez más relevante en la economía global. “El mensaje —señaló— es claro: Panamá está presente. Estamos reafirmando nuestro compromiso de formar parte del concierto de las naciones y de integrarnos más que nunca con el resto del mundo”. El país se encuentra, señaló, en una coyuntura especialmente favorable, al ser considerado uno de los puntos más críticos y estratégicos para el comercio internacional. “Panamá es un país bien planificado y con una visión clara de futuro. Estamos listos para responder a las demandas del siglo XXI”, sostuvo.



