Pekín, 4 jun (EFE).- China acusó este jueves a Estados Unidos de emplear "rumores y difamaciones" como pretexto para mantener el embargo y las sanciones contra Cuba, luego de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, vinculara a la isla con el terrorismo y la acusara de albergar instalaciones de inteligencia chinas y rusas.
Declaraciones de la portavoz china
La portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, aseguró hoy en rueda de prensa que "fabricar excusas y difundir rumores y difamaciones" no puede servir para justificar el "brutal bloqueo" y las "sanciones ilegales" impuestas por Washington contra la isla. La vocera afirmó que estas medidas estadounidenses han afectado durante décadas la economía y el bienestar de la población cubana, y sostuvo que la comunidad internacional se opone de forma generalizada a esas políticas.
Reiteración del apoyo de Pekín
Mao reiteró el respaldo de Pekín a la defensa de la soberanía y la seguridad de Cuba, y pidió a Estados Unidos que escuche las demandas de la comunidad internacional y ponga fin "inmediatamente" al embargo, las sanciones y las medidas de presión contra La Habana.
Contexto de las acusaciones
Las declaraciones de la portavoz se producen después de que Rubio afirmara ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense que Cuba ha apoyado a "casi todos" los grupos violentos de izquierda en América Latina. Rubio defendió que la isla necesita una nueva dirigencia y una transición mediante "reformas serias" para dejar de representar una amenaza para Washington. Asimismo, aseguró que Cuba alberga instalaciones de inteligencia utilizadas por China y Rusia, acusaciones que La Habana rechaza categóricamente.
Endurecimiento de la política estadounidense
La Administración de Donald Trump ha intensificado la presión sobre Cuba desde comienzos de año, con nuevas restricciones y un bloqueo petrolero que, según las autoridades cubanas, ha agravado la crisis económica que atraviesa la isla. A pesar de ello, Washington y La Habana han mantenido algunos contactos para tratar de reducir las tensiones. El Gobierno cubano insiste en que cualquier cambio político debe ser decidido por el pueblo cubano y denuncia que Estados Unidos prepara una agresión militar.



