El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó este jueves su apoyo al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, durante una conversación telefónica, y le informó que aumentará la ayuda de emergencia y el “apoyo logístico” para contrarrestar los bloqueos que afectan al país, según un comunicado oficial.
Compromiso inquebrantable con la democracia boliviana
La llamada telefónica sirvió para “reafirmar el compromiso inquebrantable de Estados Unidos de apoyar la democracia de Bolivia y a la administración Paz mientras reconstruye el país tras 20 años de fracasadas políticas socialistas”, señaló el comunicado oficial emitido por el Departamento de Estado.
“El secretario señaló que Estados Unidos está intensificando la asistencia de emergencia y el apoyo logístico a las operaciones en Bolivia”, agregó el texto.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, afirmó que “el secretario Rubio reafirmó que el gobierno de Trump seguirá apoyando a Bolivia en su camino hacia la estabilidad, la seguridad y un futuro mejor para todos los bolivianos”.
Apoyo también desde el Pentágono
Las declaraciones de apoyo desde Washington también llegaron desde el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien aseguró en una publicación en X que sigue de cerca los acontecimientos en Bolivia. “Estados Unidos está vigilando. Bolivia no debe permitir que el viejo statu quo de dominio narco-terrorista en la región vuelva a imponerse”, advirtió Hegseth.
“Continuaremos apoyando a nuestros socios de la A3C, como Bolivia, para garantizar que los narco-terroristas sean disuadidos de lucrarse con la muerte y la destrucción en nuestro hemisferio”, añadió el secretario de Defensa.
Crisis en Bolivia: protestas y bloqueos
Mientras tanto, el presidente Paz presentó el miércoles un proyecto de ley con el que busca facilitar la intervención de las Fuerzas Armadas para despejar los bloqueos de carreteras que han agravado la escasez de alimentos, medicamentos y combustibles. Las protestas y bloqueos en Bolivia completan más de un mes y han generado una grave crisis humanitaria.
El mandatario enfrenta desde hace más de un mes una ola de protestas y cierres de rutas impulsados por campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros. Inicialmente, estos sectores reclamaban medidas para enfrentar la peor crisis económica que atraviesa el país en cuatro décadas, pero con el paso de las semanas sus demandas evolucionaron hasta incluir la renuncia del presidente.
Muchos de los grupos que participan en las movilizaciones formaron durante años la principal base social del expresidente Evo Morales, quien hoy figura entre los críticos más duros del actual gobierno.
Reacción internacional
Hace dos semanas, Estados Unidos y otros trece países de la región ya habían manifestado su “profunda preocupación” por las protestas en Bolivia. Esas naciones, junto con Bolivia, integran el denominado Escudo de las Américas, una alianza regional de seguridad y combate al crimen organizado que el presidente Donald Trump presentó en marzo durante una cumbre celebrada en Florida.
Pigott indicó además que “ambos líderes analizaron la situación actual en Bolivia y compartieron prioridades para promover la seguridad y la estabilidad en toda la región”.
La crisis en Bolivia continúa agravándose, mientras la comunidad internacional observa con atención los acontecimientos y el gobierno de Estados Unidos refuerza su respaldo al presidente Paz.



