Madrid, 7 jun (EFE).- El papa León XIV ha llegado a la plaza de Cibeles tras un recorrido en papamóvil para presidir la misa y la procesión por la festividad del Corpus Christi, en el que se espera que sea el acto más multitudinario de su visita a España.
Pasadas las 09:00 horas, el papa salió de la Nunciatura en un coche cerrado y minutos después, en el Instituto Ramiro de Maeztu, descendió del vehículo y se subió al papamóvil para iniciar su recorrido por la calle Serrano.
Desde primera hora de la mañana, muchos ciudadanos se dirigían caminando hacia Cibeles y se sorprendían al ver aparcado el papamóvil. Varios centenares optaron por agolparse y esperar para ver de cerca al santo padre. Entre gritos de “viva el papa” y aplausos, el papamóvil comenzó a rodar, mientras León XIV bendecía a los presentes. “Pues ha sido visto y no visto”, sentenció un poco decepcionado Manuel, un jubilado madrileño que se declara fan de este papa.
Tras su paso por Serrano y Colón, el papa fue recibido en Cibeles con aplausos y vivas por los cientos de miles de personas que asisten a la misa. El pontífice recorrió la plaza y los aledaños para saludar a la multitud. El papamóvil se detuvo en varias ocasiones para bendecir a bebés que miembros de su escolta acercaban al vehículo.
Al llegar a Cibeles, el papa recibirá de manos del alcalde, José Luis Martínez Almeida, la Llave de Oro de la ciudad. A la misa asisten los reyes, junto a la princesa de Asturias y la infanta Sofía. Por parte del Gobierno, está presente la ministra de Educación, Milagros Tolón.



