Bruselas, 2 jun (EFE).- La Comisión Europea (CE) otorgó este martes su aprobación condicionada a la adquisición de la división de recubrimientos del grupo químico alemán BASF por parte del inversor financiero estadounidense Carlyle. La autorización está sujeta al cumplimiento íntegro de los compromisos presentados por Carlyle, que implican la cesión del negocio mundial de polisulfuros de Nouryon a un comprador adecuado, según informó la CE en un comunicado oficial.
Detalles de la transacción
En octubre pasado, BASF anunció su intención de vender su división de recubrimientos para automóviles, que incluye productos como esmaltes, barnices y pinturas, a Carlyle en colaboración con la Autoridad de Inversión de Catar. En ese momento, se informó que el valor empresarial de la operación ascendería a 7.700 millones de euros.
Preocupaciones de competencia
La Comisión expresó su inquietud inicial de que la operación, tal como fue notificada originalmente, pudiera generar un cierre del mercado en dos áreas clave: la producción y suministro de polisulfuros para selladores aeroespaciales, sector donde opera Nouryon, y la producción y suministro de selladores aeroespaciales, ámbito en el que participa la división de recubrimientos de BASF.
Medidas correctoras propuestas
Para mitigar estas preocupaciones, Carlyle propuso como medida correctora la cesión del negocio global de polisulfuros de Nouryon, así como la búsqueda de un comprador que posea un buen conocimiento de los procesos de cualificación de proveedores industriales. Según Bruselas, el comprador debe ser una empresa con experiencia demostrada en la industria química, o un inversor financiero con experiencia en la gestión de empresas del sector químico.
Resolución de los problemas de competencia
La CE señaló que estos compromisos resuelven plenamente las preocupaciones en materia de competencia identificadas por la Comisión, al eliminar por completo la relación vertical entre las actividades de ambas empresas en la producción y el suministro de polisulfuros para selladores aeroespaciales, así como de los propios selladores aeroespaciales. Tras recibir respuestas positivas en la consulta de mercado, la Comisión concluyó que la operación, modificada por los compromisos, ya no plantearía problemas de competencia en el Espacio Económico Europeo.
Supervisión y cumplimiento
La CE agregó que la decisión está supeditada al pleno cumplimiento de los compromisos, los cuales deberán ser supervisados por un administrador independiente y, en última instancia, por la propia Comisión. Además, se evaluará la idoneidad de los compradores propuestos por Carlyle en el marco de un procedimiento independiente de aprobación de compradores.



