La administración Trump ha encontrado una nueva estrategia para imponer aranceles a 60 naciones que suministran casi todas las importaciones estadounidenses: acusarlas de no hacer cumplir las prohibiciones sobre productos extranjeros fabricados con mano de obra forzada. De aprobarse, estos aranceles crearán una barrera comercial que podría ser menos vulnerable a impugnaciones legales que los aranceles "recíprocos" de Trump, anulados por la Corte Suprema en febrero.
¿Por qué Estados Unidos prioriza el trabajo forzoso en su agenda comercial?
Estados Unidos prohíbe las importaciones de productos elaborados con trabajo forzoso desde 1930. Una ley de 2021 prohíbe todas las importaciones de la región china de Xinjiang, bajo la presunción de que se elaboran con trabajo forzoso. El equipo de Trump ha retomado este tema como pretexto para reimponer aranceles tras el fallo de la Corte Suprema en febrero, que declaró inconstitucionales los aranceles del "Día de la Liberación" de abril de 2025. El gobierno debe reembolsar esos aranceles, proceso aún en curso.
Pocas semanas después del fallo, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció dos investigaciones bajo el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, que examinan el trabajo forzoso y el exceso de capacidad manufacturera. La USTR ya publicó su informe sobre trabajo forzoso; el de exceso de capacidad está pendiente.
¿Qué es el trabajo forzoso?
La Organización Internacional del Trabajo lo define como todo trabajo o servicio exigido bajo amenaza de sanción y para el cual la persona no se ha ofrecido voluntariamente.
Justificación del gobierno para los nuevos aranceles
A diferencia de la ley de 2021, el nuevo informe no intenta determinar si naciones específicas importan productos fabricados con trabajo forzoso, ni analiza si en esos países se fabrican productos con trabajo forzoso. La USTR evaluó si un país tiene una prohibición formal y si la hace cumplir. Argumenta que una nación que no aplica la prohibición "perjudica o restringe el comercio estadounidense al someter a los productores estadounidenses a una competencia desleal".
En el caso de Canadá, por ejemplo, aunque prohibió las importaciones de productos con trabajo forzoso hace seis años, la falta de estadísticas oficiales sobre su aplicación indica un "bajo nivel de cumplimiento". El informe también señala que la pérdida de cuota de mercado estadounidense en productos como tabaco, arroz, carne de res o algodón sugiere que las exportaciones estadounidenses se han visto afectadas por la competencia de productos con trabajo forzoso.
¿Cómo funcionarían los aranceles?
La USTR propone imponer un arancel del 10% o 12.5% a las importaciones de 60 países, según criterios como si ya tienen un acuerdo comercial con Trump. Existe un mecanismo especial para permitir cierto volumen de importaciones de prendas de vestir y textiles con tasa reducida. Estos aranceles se aplicarían en la frontera, y las tasas serían determinadas por la USTR tras audiencias y comentarios públicos.
Impacto de los nuevos aranceles
Los 60 países investigados representan el 99.4% de todas las importaciones estadounidenses. Los más afectados serían México, Canadá y China, las tres principales fuentes de importaciones. Según Bloomberg, el arancel para Canadá y México sería del 10%, y para China del 12.5%, con exenciones para productos electrónicos. Maeva Cousin, de Bloomberg Economics, señaló que los nuevos aranceles aumentarían la tasa arancelaria efectiva de EE.UU. en solo 0.5 puntos porcentuales, desde el 10.7% actual. China ya indicó que aceptaría cierto aumento si la tasa total no supera lo acordado en octubre pasado.
Próximos pasos
Los aranceles aún no son definitivos. Las personas pueden enviar comentarios a la USTR y solicitar testimonio el 7 de julio. Las tarifas de la Sección 122 expiran a finales de julio, por lo que la administración podría anunciar las nuevas tarifas de la Sección 301 para esa fecha.



