Washington, 2 jun (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes una orden ejecutiva sobre inteligencia artificial (IA) que, entre otras disposiciones, permitirá al Gobierno estadounidense probar y potencialmente vetar nuevos modelos de lenguaje antes de que estén disponibles al público, con el objetivo de garantizar la seguridad nacional.
Detalles de la orden ejecutiva
Trump decidió en el último momento posponer la firma de esta orden, cuya rúbrica estaba prevista para el pasado 21 de mayo, porque señaló que no quería que perjudicara el liderazgo de las grandes empresas estadounidenses en este ámbito. La medida, adelantada por diversos medios, sostiene que la IA fortalece al país, pero a su vez introduce "nuevas consideraciones de seguridad nacional que requieren una acción coordinada entre los departamentos y agencias del poder ejecutivo".
Acciones coordinadas para la ciberseguridad
Se cree que el decreto insta a entidades como la Oficina del Director Nacional de Ciberseguridad, que forma parte de la Casa Blanca y coordina temas de ciberseguridad para todo el Gobierno, así como a otras agencias, a reforzar las defensas de ciberseguridad nacionales para infraestructura crítica y a desarrollar un proceso para preevaluar distintos aspectos de seguridad de los nuevos modelos de IA.
Cambios y nivel de colaboración
Por el momento, se desconocen los cambios exactos introducidos en la orden enmendada con respecto al texto cuya firma se canceló en mayo, así como los detalles concretos sobre el nivel de colaboración que deben tener las principales empresas estadounidenses de IA. No obstante, de acuerdo con las palabras de Trump, se estima que el texto sería más laxo en lo que respecta a las obligaciones de gigantes como Anthropic, Google o OpenAI.
Esta medida refleja la creciente preocupación del gobierno estadounidense por los riesgos de seguridad asociados con el rápido avance de la inteligencia artificial, buscando un equilibrio entre la innovación y la protección nacional.



