El 30 de mayo, un meteorito explotó sobre Nueva Inglaterra, Estados Unidos, alrededor de las 2:00 de la tarde, generando un estruendo que se escuchó en varios estados. La NASA informó que la energía liberada fue equivalente a unas 230 toneladas de TNT, lo que llamó especialmente la atención de los científicos.
Características del meteorito
Según un comunicado de la NASA, el meteorito era relativamente pequeño, con un diámetro de aproximadamente 1,6 metros y una masa de unas 5,6 toneladas métricas antes de fragmentarse. Al atravesar la atmósfera, experimentó fricción y se fragmentó a unos 50 kilómetros sobre la Tierra. Aunque los escombros se esparcieron en varias zonas, no se reportaron heridos ni daños materiales.
Testigos del evento
En entrevista con The Guardian, varios testigos afirmaron haber escuchado un fuerte estruendo y sentido temblores en los edificios cuando el meteorito explotó. La NASA explicó que los meteoritos de este tamaño son difíciles de rastrear en el espacio y rara vez sobreviven al intenso calor y la presión al caer a través de la atmósfera. “No representan un riesgo grave de daños para las ciudades”, aseguró la agencia.
Comparación con asteroides mayores
La NASA señaló que los asteroides de mayor peligro son aquellos grandes y cercanos a la Tierra, con más de 140 metros de diámetro, que podrían sobrevivir al atravesar la atmósfera. “Son mucho más fáciles de rastrear que los asteroides pequeños”, indicó la agencia, que monitorea constantemente más de 40.000 asteroides grandes en las cercanías de la Tierra. Aunque aún quedan varios miles por descubrir, la NASA tranquiliza al afirmar que las sondas de seguimiento de última generación están listas para estas tareas en los próximos años.
Eventos similares recientes
Estos eventos no son poco comunes. El 21 de marzo, en Texas, un meteorito del tamaño de una bala de cañón atravesó el techo de una casa, causando daños materiales pero sin heridos. Días antes, otro meteorito de 1,8 metros de ancho estalló sobre Ohio, provocando un potente estampido sónico. La NASA continúa monitoreando el espacio para detectar objetos potencialmente peligrosos.



