El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó duras críticas este martes contra Flávio Bolsonaro, su principal contendiente en las elecciones de octubre, al que responsabilizó por la reciente amenaza arancelaria de Estados Unidos. Lula calificó al senador derechista de "cobarde", "traidor" y "vendepatrias", vinculándolo directamente con la propuesta del gobierno estadounidense de imponer un arancel del 25% a productos brasileños.
Según Lula, esta medida fue presentada pocos días después de que Bolsonaro visitara la Casa Blanca, lo que sugiere una relación directa entre el viaje del senador y la decisión de Washington. "No podemos permitir que un brasileño vaya a otro país a negociar en contra de su propia nación", declaró el mandatario durante un acto oficial en São Paulo.
Reacción del gobierno brasileño
El gobierno de Lula evalúa posibles represalias comerciales si Estados Unidos concreta la subida de aranceles, que afectaría principalmente a sectores como el acero y el aluminio. El ministro de Economía, Fernando Haddad, señaló que Brasil buscará dialogar con la administración estadounidense para evitar una escalada, pero no descartó medidas recíprocas.
Por su parte, Flávio Bolsonaro rechazó las acusaciones y aseguró que su visita a Washington tuvo como objetivo fortalecer las relaciones bilaterales. "El presidente Lula miente descaradamente para desviar la atención de sus fracasos económicos", respondió el senador en sus redes sociales.
Contexto electoral
La polémica se produce a menos de cinco meses de las elecciones presidenciales brasileñas, donde Lula busca la reelección frente a un Bolsonaro que encabeza las encuestas de intención de voto. Analistas políticos consideran que este enfrentamiento podría intensificarse en las próximas semanas, con ambos candidatos utilizando la política exterior como arma electoral.
Estados Unidos, principal socio comercial de Brasil fuera de América Latina, no ha emitido comentarios oficiales sobre las declaraciones de Lula. Sin embargo, fuentes diplomáticas indican que la Casa Blanca sigue de cerca la situación y espera que el diálogo bilateral permita resolver las diferencias sin afectar el comercio.



