París, 2 jun (EFE).- El ministro uruguayo de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, reconoció este lunes que la guerra en Oriente Medio está provocando una "desaceleración" de la actividad en su país, debido al impacto del incremento en los precios del petróleo. No obstante, proyectó un crecimiento del 1,8 % para 2026.
Oddone, quien participaba en el Foro Económico Internacional para Latinoamérica y el Caribe organizado por la OCDE en su sede de París, destacó en declaraciones a EFE que "es un crecimiento que está por encima del promedio de la última década".
Impacto del petróleo y medidas del gobierno
"El escenario global por supuesto que nos afecta. Uruguay no es un exportador neto de combustible fósil, es un importador", señaló el ministro, antes de precisar que en la producción de electricidad, un 98 % proviene de fuentes renovables, lo que ha permitido gestionar este choque "de una manera totalmente distinta a como hubiera sido hace 20 o 25 años".
En cuanto a las medidas gubernamentales, explicó que se han centrado en amortiguar el efecto del precio internacional de los combustibles para el consumidor mediante algunos subsidios, aprovechando el margen disponible, ya que Uruguay habitualmente los subvenciona poco.
El ministro aclaró que el impacto del alza del petróleo no está impidiendo que la inflación en el país se ubique "en el nivel más bajo en 70 años", en 3,2 %, y estimó que cerrará el año "cerca" del 4 %.
Preocupación por la actividad económica
"Nuestra preocupación principal —comentó Oddone— es sobre la actividad económica, básicamente por el efecto que tiene el precio del gasoil en la actividad agrícola y en la actividad de transporte".
Acuerdo UE-Mercosur: beneficios a corto y largo plazo
Consultado sobre la entrada en vigor desde el 1 de mayo del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, el ministro uruguayo indicó que "en el cortísimo plazo" ya perciben algunos efectos. En concreto, aunque las cuotas de exportación aún no han sido acordadas entre los socios del Mercosur, la producción de arroz de Uruguay ha ocupado el 63 % de la cuota acordada por la UE.
"Ahí tenemos —recalcó— un ejemplo clarísimo de cómo esto ya está beneficiando a una actividad económica muy relevante para una zona del país y que tiene efectos dinámicos sobre el transporte y otras actividades. Es una gran noticia y estamos trabajando duramente para aprovechar todo lo que podamos a corto plazo".
A largo plazo, insistió en que todas las estimaciones sobre el impacto en la producción, el empleo y los salarios son "positivas". La razón, dijo, es que "Uruguay es el país de la región más pequeño, el que tiene más necesidad de abrirse al mundo y el que más tiempo llevaba reclamando la concreción de un acuerdo importante por parte del Mercosur".
Junto al arroz, otros productos de exportación que se verían particularmente beneficiados son la carne y las tecnologías de la información. En paralelo, las principales amenazas son que productos europeos penetren en mercados de Mercosur, especialmente en Brasil, y desplacen a otros que Uruguay vende habitualmente al gigante sudamericano, como leche, miel o aceite. No obstante, Oddone se mostró convencido de que "estamos en condiciones de gestionarlo".
Visión política y relación con la OCDE
Para el ministro, "la visión del mundo que tenemos en Uruguay se parece mucho a la visión y a los principios de la Unión Europea. Por lo tanto, para nosotros, en este mundo más incierto, más fragmentado, con diversas instancias refundacionales, tener un acercamiento con la Unión Europea no es solamente económicamente relevante, sino políticamente relevante".
Preguntado sobre las ambiciones de Uruguay respecto a la OCDE, Oddone precisó que su país "no tiene una definición de ser candidato central", pero sí quiere conocer "las calidades y capacidades en materia de políticas públicas". "Seguramente —añadió— encontremos tantos puntos en común que en un tiempo más estaremos acercándonos más" a la organización, aunque "por ahora nosotros preferimos simplemente irnos conociendo" y "queremos ir despacio".



