Las narrativas lingüísticas construyen gran parte de nuestra realidad. Sin embargo, las palabras son solo la exteriorización de pensamientos creados por programas mentales, a menudo heredados de generación en generación. ¿De dónde provienen estas narrativas excluyentes de género?
Origen de las narrativas excluyentes
Podemos rastrear su origen en creencias religiosas que asocian a la mujer con Eva, sosteniendo que fue creada a partir de una costilla de Adán. Esta interpretación ha perpetuado durante siglos la idea de que la mujer es solo una parte del hombre, debiendo asumir un papel de sumisión y obediencia. Esto ha contribuido a prejuicios y discriminación hacia las mujeres en cuanto a sus capacidades, derechos y valoración frente a los hombres.
El lenguaje como reflejo de la desigualdad
Como Top 10 Colombia Trainer Coach en PNL, observo un denominador común en el lenguaje de ambos géneros que, lejos de promover la igualdad, aumenta las brechas. Frases como “mi esposo me ayuda con los niños” (como si fuera responsabilidad exclusiva de la mujer), “mi marido no me da permiso” (como si no se viviera en libertad) o “las mujeres se quedan en la casa” (como si no tuvieran derecho a otros roles) siguen siendo expresiones frecuentes incluso en el siglo XXI.
Procesamiento de la información desde la PNL
Los sentidos son el medio por el cual introducimos información en nuestro cerebro. Programamos nuestra mente con lo que vemos, escuchamos y sentimos. En PNL, estos se denominan sistemas representacionales visual, auditivo y kinestésico, y son clave para procesar la información. Sobre las narrativas excluyentes se perciben tendencias claras:
- Desde lo auditivo: El peso de la crítica y los mensajes negativos sobre los logros, capacidades y culpabilización de las mujeres sigue siendo alto. Esto genera un anclaje subconsciente que dispara un diálogo interno de autocrítica o queja.
- Desde lo kinestésico: Existe una sensación corporal de víctima al hablar de ellas. Es un discurso pesado, cargado de historia machista y una lucha constante por la igualdad de derechos y oportunidades. Creencias limitantes asociadas al romanticismo o al sexo ‘débil’ recargan negativamente la percepción emocional de muchas mujeres.
- Desde lo visual: Las percepciones generan cargas adicionales para el género femenino. El modo de vestir, de sentarse o la relación entre maquillaje y etiquetas sociales son paradigmas que victimizan a las mujeres y las ponen en desventaja.
Un llamado a la conciencia
Estas líneas son un llamado a la conciencia. Basta de cargar con estas narrativas. Hombres y mujeres debemos entender que la vida no es una competencia, sino una evolución constante, amorosa e igualitaria. Invito a reencuadrar nuestro lenguaje, una técnica de PNL que permite otorgar un significado más amoroso a las situaciones. Aquí algunas ideas:
- El amor no es sumisión ni control. El amor comienza por uno mismo. Si escuchas “tú no me quieres porque no haces lo que yo te digo”, responde: “Sí te amo, pero me amo más a mí”.
- La responsabilidad de los actos es propia. Si alguien dice “ves lo que me haces hacer” o “es tu culpa que yo te trate así”, responde: “No existe ningún motivo válido que te dé derecho a agredirme. No lo permito”.
- Los quehaceres del hogar son responsabilidad compartida. Cuando intenten imponerlos como compromiso exclusivo de una persona, responde: “Podemos llegar a acuerdos donde todos tengamos responsabilidades distribuidas equitativamente”.
Un deseo de cambio
Cierro con el deseo ferviente de que hombres y mujeres nos demos el valor y la comprensión necesarios para formar familias y entornos más seguros y saludables para nosotros y nuestros hijos. Solo así podremos detener estas programaciones que durante años han causado tanto daño, incluso desencadenando tragedias. Todos tenemos capacidades y habilidades propias que no están delimitadas por nuestro género o sexo. Van mucho más allá y son parte de una humanidad única que nos identifica. Todos merecemos vivir en libertad y felicidad.
Marisol Pabón Rodríguez, Presidente ejecutivo de Wo’Man Equity



