Londres, 4 jun (EFE).- El altar del monumento megalítico de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, pudo ser transportado sobre hielo glaciar desde Escocia, según un último estudio que arroja luz sobre uno de los misterios más importantes del complejo de la Edad de Bronce.
Hasta ahora, se desconocía cómo la piedra en el corazón de Stonehenge viajó más de 600 kilómetros desde Escocia hasta la planicie de Salisbury, donde se erige el monumento. Sin embargo, una nueva investigación ha vinculado el viaje de la roca desde tierras escocesas.
Si bien en la Edad de Bronce (3300 a.C. - 1200 a.C.) no fluía ningún glaciar de Escocia a Salisbury, los científicos creen que la piedra fue depositada primero en lo que hoy es el banco de arena Dogger, en el este de Inglaterra. Durante la última Edad de Hielo, esta zona formaba parte de 'Doggerland', una gran masa de tierra firme que conectaba las islas británicas con Europa continental. Esa área, según los expertos, estuvo habitada antiguamente, pero ahora está sumergida bajo las aguas del mar del Norte.
Hace unos 8.000 años, el nivel del mar subió al finalizar la era glacial y Doggerland quedó sumergida. Así, se cree que la piedra —de 4,9 metros de largo, un metro de ancho y medio metro de grosor— era de tal importancia para los antiguos pobladores del Mesolítico que la rescataron de la crecida de las aguas, transportándola tierra adentro.
Anthony Clarke, de la Universidad Curtin en Perth, Australia, señaló que "transportar una piedra de este tamaño a una distancia tan larga habría requerido planificación, coordinación y un profundo conocimiento del terreno, además de una enorme determinación". "Probablemente, la piedra se trasladó por etapas, combinando posiblemente el transporte terrestre con el fluvial o costero cuando fue posible", afirmó.
Por su parte, Remy Veness, de la Universidad Sheffield Hallam en Inglaterra, que trabajó en el estudio, dijo que "recientemente descubrimos que el origen de la piedra del altar se encuentra en el noreste de Escocia, pero su traslado de 700 km hasta la llanura de Salisbury es objeto de amplio debate". "Lo fascinante de estos hallazgos es que podrían implicar que los habitantes de Doggerland otorgaban un significado cultural a la piedra del altar mucho antes de su incorporación a Stonehenge", agregó.
"Hipotéticamente, la piedra del altar podría haber sido lo suficientemente importante como para ser trasladada al menos dos veces: primero, para evitar que quedara sumergida por la subida del nivel del mar al final de la última Edad de Hielo, y luego, hasta su ubicación final en la llanura de Salisbury", explicó.
La investigación, publicada en 'Quaternary Science', señala que el origen de la piedra se situaría en la cuenca de las Orcadas, según la composición de sus minerales. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores crearon modelos del movimiento de los casquetes polares durante la Edad de Hielo e identificaron un escenario en el que las rocas podrían haber sido transportadas desde Caithness, en el noreste de Escocia, hasta el banco de Dogger.
"El estudio demuestra cómo la combinación del análisis geológico con los modelos informáticos puede ayudar a resolver interrogantes de larga data sobre la construcción de Stonehenge", subrayó Clarke.
Stonehenge, el monumento de grandes bloques de piedra alineados astronómicamente, está ubicado a unos 130 kilómetros al oeste de Londres y fue declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1986.



