En su cuarto intento por alcanzar la presidencia de Perú, Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, se enfrenta al izquierdista Roberto Sánchez en la segunda vuelta electoral programada para el 7 de junio. Las encuestas le otorgan una ligera ventaja, aunque el margen es estrecho y los indecisos podrían definir el resultado.
Un debate sin un ganador claro
El pasado domingo, millones de peruanos siguieron el debate televisado entre Fujimori y Sánchez. No hubo un vencedor definido, y la contienda sigue siendo reñida. Las encuestas, publicadas antes del inicio de la veda, muestran a Fujimori con entre 38% y 43% de intención de voto, mientras que Sánchez obtiene entre 33% y 38%. Sin embargo, un 14% de indecisos podría inclinar la balanza.
La tendencia a la derecha en América Latina
Si Fujimori gana, sería la séptima elección nacional consecutiva que la derecha gana en la región. En 2025, triunfaron Daniel Noboa en Ecuador, Rodrigo Paz en Bolivia, José Antonio Kast en Chile y Nasry Asfura en Honduras, además del avance parlamentario de Javier Milei en Argentina. En 2026, Laura Fernández ganó en Costa Rica. Este giro se debe, en parte, a la mala gestión económica, la corrupción y el aumento de la inseguridad, que han debilitado a la izquierda.
El expresidente chileno Gabriel Boric señaló que la izquierda solo perdura si transforma las condiciones de vida de la gente, algo que no ha ocurrido en la mayoría de los gobiernos progresistas de la región.
La cuarta oportunidad de Keiko Fujimori
Keiko Fujimori, de 51 años, ha llegado a la segunda vuelta en cuatro ocasiones: perdió en 2011 contra Ollanta Humala, en 2016 contra Pedro Pablo Kuczynski y en 2021 contra Pedro Castillo. Tanto Kuczynski como Castillo no completaron sus mandatos: el primero por el escándalo Odebrecht y el segundo por intentar un golpe de Estado. La inestabilidad política ha marcado a Perú, con nueve presidentes en diez años, de los cuales solo tres fueron elegidos popularmente.
La inseguridad como tema central
La inseguridad es la principal preocupación de los peruanos. Ocho de cada diez habitantes de Lima y Callao la consideran su mayor inquietud, lo que favorece el discurso de mano dura de Fujimori. Sin embargo, Sánchez ha logrado apoyo en zonas rurales con promesas populistas. Según Ipsos, Fujimori gana en Lima con 52% frente al 28% de Sánchez, pero en áreas rurales, Sánchez obtiene 54% contra 25%.
Los desafíos del ganador
Quien gane enfrentará un Congreso dividido. Fujimori tiene 20 de 60 senadores y 41 de 130 diputados, mientras que Sánchez cuenta con 14 senadores y 32 diputados. Ninguno tiene mayoría, por lo que deberán formar alianzas para evitar la destitución, como ocurrió con seis de sus antecesores.
La economía peruana ha sido resiliente: el PIB creció 3,8% en 2025, y la pobreza se redujo a menos de la mitad en dos décadas. No obstante, la incertidumbre política persiste. El conteo de votos en la primera vuelta fue lento y generó tensiones, y un escenario similar en la segunda vuelta podría desatar denuncias de fraude.
El observador diplomático europeo consultado por EL TIEMPO advirtió que un resultado muy ajustado podría ser peligroso para la estabilidad del país. La ONPE y el JNE han prometido un conteo más rápido, pero la noche del domingo podría ser larga y tensa.



