Keiko Fujimori amplía su ventaja en Perú mientras Sánchez denuncia irregularidades
Keiko Fujimori amplía ventaja en Perú; Sánchez denuncia fallas

La candidata derechista Keiko Fujimori continúa al frente del conteo oficial de votos de la segunda vuelta presidencial en Perú y amplió ligeramente su ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez, quien denunció irregularidades en el proceso electoral. Con el 99% de las actas escrutadas, la diferencia entre ambos candidatos sigue siendo estrecha y el resultado final dependerá de la revisión de actas impugnadas.

Resultados actualizados

De acuerdo con los datos actualizados de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), publicados este martes en su página web, Fujimori reunía el 50.097% de los votos frente al 49.903% de Sánchez. La diferencia es de poco más de 35.000 votos, con más de 19 millones de sufragios contabilizados.

La autoridad electoral aún debe revisar actas impugnadas que contienen alrededor de 256.000 votos, un proceso que podría tomar varios días. La segunda vuelta se realizó el 7 de junio, pero el resultado definitivo todavía no ha sido proclamado debido a la estrechez del conteo y a los reclamos pendientes.

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La ONPE informó que el cómputo final “podría demorar entre dos semanas o hasta fin de mes”, por lo que el país seguirá en espera de la confirmación oficial del ganador. El vencedor asumirá el poder el 28 de julio y reemplazará al presidente interino José María Balcázar para un mandato de cinco años.

Denuncias de irregularidades

En paralelo al avance del conteo, el partido de Sánchez, Juntos por el Perú, denunció “la falta de transparencia de los organismos que llevan el proceso electoral, el cambio de reglas electorales y una serie de irregularidades”. La organización política no precisó en su comunicado cuáles serían esas irregularidades.

La postura marca un cambio frente a lo expresado una semana antes, cuando Sánchez lideraba el conteo y su partido había anunciado que respetaría el veredicto, sin importar quién resultara ganador. Ahora, con Fujimori por delante, Juntos por el Perú convocó a una marcha de protesta para este viernes en Lima, con el propósito de defender el voto.

El reclamo se produce en una elección marcada por la polarización y por la estrecha diferencia entre los candidatos. En ese contexto, cualquier variación en las actas pendientes puede alimentar nuevas tensiones políticas y prolongar la incertidumbre sobre el resultado final.

Reacción de Fuerza Popular

Desde el lado de Fujimori, el candidato a la vicepresidencia Luis Galarreta señaló que Fuerza Popular esperará a que se complete el 100% del conteo antes de proclamarse ganador. “Nosotros vamos a esperar que esto termine para ya poder hablar de elección o virtualmente electos”, dijo Galarreta a la radio RPP.

La declaración busca evitar una proclamación anticipada en un escenario todavía abierto. Aunque Fujimori mantiene una ventaja numérica, la revisión de votos impugnados será clave para cerrar el proceso y determinar si esa diferencia se sostiene.

Contexto de la elección

La delegación de la Unión Europea señaló que la segunda vuelta se desarrolló de manera “tranquila y ordenada”, en medio de una campaña altamente polarizada. La observación internacional contrasta con las denuncias del partido de Sánchez, que insiste en cuestionar la transparencia del proceso.

La elección peruana ha estado marcada por el peso de dos trayectorias políticas muy distintas. Fujimori compite por cuarta vez por la Presidencia, después de varios intentos fallidos por llegar al poder. Sánchez, en cambio, participa por primera vez como candidato presidencial y representa una línea política vinculada al legado de Pedro Castillo.

El apellido Fujimori sigue siendo uno de los más influyentes y controversiales de la política peruana. Keiko, hija del expresidente Alberto Fujimori, ha construido su carrera alrededor de una derecha dura y de una estructura partidista consolidada. Su candidatura moviliza tanto apoyos firmes como fuertes rechazos.

Sánchez, por su parte, llegó a la segunda vuelta como representante de la izquierda y heredero de un sector político golpeado por la caída de Castillo. Su campaña buscó conectar con votantes críticos del fujimorismo y con sectores que demandan cambios frente al sistema político tradicional.

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Perspectivas

El resultado parcial muestra un país dividido prácticamente en dos mitades. Con una diferencia inferior a un punto porcentual, el desenlace dependerá no solo del procesamiento técnico de las actas pendientes, sino también de la capacidad de las instituciones para transmitir confianza en el resultado final.

Por ahora, Fujimori mantiene la delantera con el 50.097% de los votos, frente al 49.903% de Sánchez. La revisión de las actas impugnadas, que contienen unos 256.000 votos, será determinante para cerrar una de las elecciones más ajustadas de los últimos años en Perú.

Mientras la ONPE avanza en el cómputo final, el país se prepara para días de tensión política. El llamado a movilización de Juntos por el Perú, la prudencia de Fuerza Popular y la espera del pronunciamiento definitivo mantienen abierta la disputa.

El próximo presidente asumirá el 28 de julio, pero antes Perú deberá superar una fase postelectoral marcada por reclamos, vigilancia internacional y una ventaja mínima que todavía espera confirmación oficial.