En medio de una coyuntura política compleja, con el escándalo por la declaración jurada de Manuel Adorni ocupando las portadas, el Gobierno argentino encontró en las últimas horas un motivo de celebración: el Indec confirmó que la variación de precios minoristas de mayo se situó en 2,1%, una señal clara de desaceleración.
Proyecciones de inflación para 2026 y 2027
Este dato marca el pulso del corto plazo y trae alivio, pero los mercados e inversores ya miran más allá de la coyuntura mensual para entender la dinámica económica futura. Justo antes de conocerse este auspicioso índice de mayo, FocusEconomics dio a conocer su habitual relevamiento, al que tuvo acceso El Cronista. El documento compila las proyecciones de más de 40 consultoras y entidades financieras, tanto locales como internacionales, para trazar un mapa de lo que le espera a Argentina en los próximos años.
El foco del trabajo estuvo puesto, entre otras variables, en analizar el persistente problema del costo de vida y qué pasará con los precios en los próximos años. En su análisis retrospectivo, el informe destacó que en abril la inflación interanual ya había experimentado una caída, situándose en 32,4% tras el 32,6% registrado en marzo. A la par de este retroceso anual, los especialistas que participaron en el relevamiento subrayaron un dato técnico clave: durante ese mes, la medición mensual logró disminuir por primera vez desde agosto del año pasado, mostrando un freno inicial en la inercia alcista.
Perspectivas a largo plazo
Sin embargo, el panorama a largo plazo aún requiere mucha cautela. Los expertos advierten que la inflación anual se mantendrá por encima de la barrera del 30% en 2026, una cifra que seguirá colocando a Argentina entre las tasas más altas a nivel mundial. Según el diagnóstico de los privados, esta resistencia a la baja está fuertemente impulsada por la notable depreciación de la moneda y por unas expectativas inflacionarias que ya están profundamente arraigadas en la economía cotidiana.
Para evitar que los precios se disparen y lograr cierta estabilización, los analistas identificaron dos anclas fundamentales que jugarán a favor del Gobierno. Por un lado, proyectan que la reducción de las restricciones a las importaciones permitirá un mayor flujo de bienes en el mercado interno. Por el otro, señalan que la estricta contención del gasto público será la principal herramienta de freno para limitar las remarcaciones.
Cifras concretas
Poniendo la lupa sobre los números finos, el consenso de los analistas de FocusEconomics prevé que los precios al consumidor registren un aumento medio del 31,3% durante 2026. Esta cifra representa un pequeño ajuste al alza de 0,9 puntos porcentuales si se compara con la estimación que el mismo grupo había hecho el mes anterior. Finalmente, esperan que la tendencia a la baja se consolide al año siguiente, proyectando una inflación media del 21,4% para todo 2027. Las cifras quedan muy por encima de la estimación inicial del Presupuesto 2026, que fue del 10,1%.



