El gobierno cubano, liderado por el presidente Miguel Díaz-Canel, dio luz verde a un ambicioso paquete de 176 medidas de liberalización económica que abarcan 23 áreas estratégicas, en un intento por rescatar una economía sumida en una profunda crisis y agravada por las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Presión de Trump y aprobación del Comité Central
Tras las presiones del presidente estadounidense Donald Trump, el Comité Central del Partido Comunista aprobó las reformas la noche del miércoles, según informó el diario estatal Granma. La Asamblea Nacional fue convocada a una sesión extraordinaria este jueves para ratificarlas. El presidente Díaz-Canel había anunciado por primera vez las reformas la semana pasada, y estas alcanzan a casi todos los sectores de la economía, incluidos energía, agricultura y comercio exterior.
Sin embargo, aún no está claro si estas medidas serán suficientes para satisfacer las exigencias de Trump, quien ha impuesto un bloqueo de facto al suministro de combustible hacia la isla y ha ampliado agresivamente las sanciones en un intento por poner fin a casi siete décadas de régimen unipartidista.
Medidas clave incluidas en el paquete
Entre las reformas destacadas por el gobierno cubano se incluyen:
- Establecer “normas jurídicas uniformes” para empresas estatales y privadas, así como para inversionistas nacionales y extranjeros.
- Permitir una mayor participación del sector privado en distintos ámbitos de la economía.
- Eliminar la mayoría de los controles de precios, que según el propio gobierno no lograron contener la inflación y distorsionaron la actividad económica.
- Iniciar un proceso de renegociación para canjear deuda pública por activos nacionales.
- Crear un “marco estable” que promueva la inversión, la transferencia de tecnología y las donaciones de cubanos residentes en el exterior.
- Autorizar la inversión extranjera directa en el sector privado mediante reglas claras sobre propiedad, resolución de disputas y distribución de beneficios.
- Otorgar a los agricultores acceso a divisas y el derecho a importar insumos directamente, sin intermediación estatal.
- Conceder una mayor autonomía a las empresas estatales y a los gobiernos municipales.
- Fusionar instituciones estatales y gubernamentales para eliminar duplicidades y ser más eficientes.
Exigencias políticas y crisis humanitaria
Además de la apertura económica, Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, exigen reformas políticas y cambios en el liderazgo de la isla. El endurecimiento progresivo de las medidas impuestas por EE.UU. ha agravado los apagones y afectado gravemente los sistemas de salud pública y transporte. Naciones Unidas advirtió sobre el riesgo de una crisis humanitaria y señaló, entre otros indicadores preocupantes, un aumento de la mortalidad infantil.
En declaraciones posteriores a la reunión del Comité Central, Díaz-Canel atribuyó los problemas de Cuba al embargo económico de EE.UU. y al amplio conjunto de sanciones que, según afirmó, han alejado a las empresas extranjeras. “La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios”, afirmó. “Y cuando la vida del pueblo se vuelve tan dura, el primer deber del Partido Comunista y del gobierno revolucionario no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que hay que cambiar para salir de ella”.
Exportaciones estadounidenses en aumento
Paradójicamente, las exportaciones estadounidenses a Cuba han aumentado drásticamente este año, ya que las empresas utilizan un vacío legal en el comercio para introducir combustible, electrodomésticos, muebles, alimentos y vehículos, sorteando así el muro de sanciones del presidente Trump. Las exportaciones de EE.UU. a la nación caribeña hasta mediados de mayo casi triplican las de todo 2025.



