Muchos conductores prestan atención solo al nivel de gasolina, pero bajo el capó hay varios líquidos que trabajan para que el vehículo frene, refrigere el motor, realice los cambios y funcione correctamente. Descuidarlos puede causar averías costosas e incluso poner en riesgo la seguridad.
Según expertos de Mercedes-Benz, cada fabricante establece niveles mínimos y máximos para los fluidos del vehículo, por lo que revisarlos periódicamente permite detectar anomalías a tiempo y evitar daños mayores.
A continuación, presentamos siete revisiones que pueden marcar una gran diferencia en la vida útil del automóvil.
1. Aceite del motor
El aceite es uno de los fluidos más importantes del carro. Su función principal es lubricar las piezas internas del motor, reducir la fricción y ayudar a eliminar impurezas. De acuerdo con Mercedes-Benz, un nivel inadecuado de aceite puede afectar el desempeño y la durabilidad del motor. Por su parte, el portal especializado Car and Driver señala que un buen aceite también contribuye a reducir el consumo de gasolina y las emisiones contaminantes.
La revisión se realiza con el motor apagado y frío, utilizando la varilla medidora. Si el aceite presenta un color muy oscuro o una textura anormal, puede ser momento de cambiarlo junto con el filtro. Car and Driver recomienda revisar el nivel una vez al mes y aumentar la frecuencia a dos semanas en los vehículos más antiguos.
2. Líquido de frenos
Pocos líquidos son tan importantes como el de los frenos. Este fluido transmite la fuerza del pedal hacia las ruedas y permite detener el vehículo. Los expertos de Mercedes-Benz advierten que un líquido oscuro o marrón puede indicar deterioro y pérdida de propiedades. A medida que su eficiencia disminuye, la distancia de frenado aumenta.
Por eso, la recomendación es revisar el nivel con el motor frío y verificar que se encuentre entre las marcas de mínimo y máximo del depósito. Según Car and Driver, este líquido debería inspeccionarse varias veces al año o aproximadamente cada 10.000 kilómetros.
3. Refrigerante
Cuando el motor trabaja, genera altas temperaturas y necesita un sistema que evite el sobrecalentamiento. Aquí entra en juego el refrigerante. Mercedes-Benz explica que este líquido aporta propiedades anticorrosivas y ayuda a mantener la eficiencia del motor. Car and Driver advierte que niveles bajos pueden hacer que la temperatura aumente en exceso y generar daños mecánicos. Por ello, recomienda revisar el depósito únicamente cuando el motor esté completamente frío.
4. Agua del radiador
En algunos carros, el sistema de refrigeración utiliza agua mezclada con refrigerante para disipar el calor que genera el motor. Mercedes-Benz recomienda comprobar periódicamente el nivel del depósito, sobre todo en viajes largos. Además, advierten que nunca debe abrirse el sistema cuando el motor está caliente, ya que esto puede aumentar el riesgo de quemaduras debido a la presión que genera. Los expertos recomiendan que en vehículos con varios años de uso esta revisión se haga cada dos semanas.
5. Líquido de dirección asistida
Este fluido no está presente en todos los carros. Muchos utilizan dirección eléctrica y no requieren este líquido, pero algunos modelos con dirección hidráulica o electrohidráulica sí dependen de él. Para Mercedes-Benz, este líquido ayuda a transmitir potencia y facilita el giro del timón. Su deterioro afecta la suavidad y precisión de la dirección. Car and Driver recomienda revisarlo al menos una vez al año en los vehículos que aún utilizan este sistema.
6. Fluido de transmisión
Este líquido es muy importante en los carros automáticos, pues lubrica, refrigera y permite el correcto funcionamiento de la transmisión. Mercedes-Benz destaca que un nivel muy bajo compromete su rendimiento y puede acelerar el desgaste del sistema. Además, señalan que la medición debe hacerse con el motor caliente y la transmisión en punto muerto, aunque siempre es recomendable consultar el manual del fabricante, ya que puede haber variaciones.
7. Líquido limpiaparabrisas
De acuerdo con Car and Driver, este fluido es especialmente útil en temporadas de lluvia o cuando el parabrisas acumula suciedad y el reflejo del sol dificulta la visión. Su revisión no tiene complicaciones. Recomiendan verificar el depósito con frecuencia para evitar quedarse sin líquido cuando se necesite.



