Crisis financiera en universidades públicas: Solo la Unad es autosostenible según Contraloría
Solo la Unad es autosostenible entre 34 universidades públicas

Crisis financiera en universidades públicas: Solo la Unad es autosostenible según Contraloría

Un reciente informe de la Contraloría General de la República ha puesto en evidencia una grave crisis financiera en el sistema de educación superior pública colombiano. El análisis, que cubre el período 2019-2024, revela que de las 34 universidades públicas evaluadas, solamente una logra ser autosostenible financieramente: la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (Unad).

El preocupante panorama del déficit

El documento del ente de control muestra que el 97% de las instituciones analizadas no puede sostener su operación con recursos autogenerados. Esta situación contrasta dramáticamente con el desempeño de la Unad, que a pesar de recibir las menores transferencias estatales, ha mantenido un superávit sostenido durante la última década.

Las universidades con los déficits más significativos son:

  • Universidad Nacional de Colombia (Unal): $764.220 millones en saldo negativo
  • Universidad de Antioquia: $563.605 millones en déficit
  • Universidad del Valle: $477.973 millones con balance negativo
  • Universidad Distrital Francisco José de Caldas: $286.032 millones en números rojos
  • Universidad del Atlántico: $214.666 millones de déficit

La excepción que confirma la regla: El caso Unad

Mientras la mayoría de instituciones enfrenta dificultades financieras, la Unad presenta un panorama completamente diferente. Jaime Leal Afanador, rector de la institución, explicó que "la universidad ha mantenido ingresos superiores a sus costos y gastos, y en 2024 alcanzó un saldo positivo de $35.892 millones".

El directivo atribuye este éxito a una mayor eficiencia en la inversión más que a contar con mayores recursos. "Nuestro modelo organizacional está diseñado para no consumir de manera desproporcionada los recursos de funcionamiento", afirmó Leal Afanador.

Factores que explican las diferencias

El Observatorio de la Universidad Colombiana ha analizado las disparidades entre instituciones. Mientras en la Unal cada estudiante representa un costo de $27,93 millones, en la Unad este valor se reduce a apenas $3,11 millones. Esta diferencia sustancial se explica en gran medida por el modelo académico híbrido de la Unad, pionera en educación pública 100% virtual y a distancia.

Otro factor crítico identificado en el informe es el pasivo pensional. La Universidad del Valle concentra $1,4 billones de este pasivo, y junto con la Unal, ambas instituciones acumulan el 57,8% del total del sistema universitario público.

Las respuestas institucionales

Guillermo Murillo, rector de la Universidad del Valle, defendió la gestión de su institución: "Nuestra universidad ha sido muy rigurosa en el manejo de los recursos; nuestro déficit real es de $27.000 millones. Hemos conseguido recursos por $54.800 millones en los últimos dos años para la base presupuestal, en conjunto con el Gobierno Nacional".

Sin embargo, la Contraloría ha planteado serias preocupaciones sobre la distribución de recursos. Según el ente de control, aunque se han incrementado los fondos para la educación superior pública, no existen criterios técnicos precisos y equitativos para las transferencias estatales. La entidad advierte que "las políticas gubernamentales orientadas a la reducción de costos han exacerbado la desfinanciación".

Implicaciones para el futuro del sistema

Este informe llega en un momento crucial para la educación superior colombiana. La dependencia financiera de la mayoría de universidades públicas plantea interrogantes sobre su sostenibilidad a largo plazo. Mientras la Unad demuestra que es posible un modelo eficiente, el resto del sistema enfrenta el desafío de reformar sus estructuras operativas y financieras.

La situación requiere acciones inmediatas tanto del Gobierno Nacional como de las propias instituciones. La implementación de criterios transparentes para la distribución de recursos y la optimización de los modelos educativos aparecen como prioridades ineludibles para garantizar el futuro de la educación pública superior en Colombia.