Escándalo en Universidad de Sucre: Salarios millonarios por publicaciones cuestionables
Salarios millonarios en Universidad de Sucre por artículos dudosos

El sistema de puntos que generó salarios de élite en universidad pública

En los pasillos de la Universidad de Sucre ya no caben las explicaciones burocráticas. Una investigación detallada revela cómo un mecanismo legal diseñado para premiar el mérito académico se transformó en una máquina de generar ingresos extraordinarios para un grupo selecto de docentes, con incrementos salariales que superan incluso el sueldo presidencial.

Los números que desbordan toda lógica académica

Los documentos analizados muestran que, en 2025, al menos 15 profesores concentraron ingresos mensuales entre 48,3 y 93 millones de pesos. En la cima de esta lista aparecen Alexander Pérez Cordero con 93.004.778 pesos, Donicer Eduardo Montes Vergara con 91.930.961 pesos y William Alejandro Niebles Núñez con 90.545.938 pesos mensuales.

Este grupo selecto suma colectivamente 989.366.883 pesos al mes, lo que equivale a 11.872.402.596 pesos anuales. Pero lo más impactante no es solo la cifra final, sino la velocidad del crecimiento.

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Entre 2021 y 2025, los incrementos mensuales registrados son astronómicos:

  • William Niebles Núñez: 70.271.860 pesos
  • Donicer Montes Vergara: 63.914.506 pesos
  • Javier Emilio Sierra Carrillo: 60.456.892 pesos
  • Alexander Pérez Cordero: 59.418.370 pesos

Estas cifras superan ampliamente el salario presidencial, que ronda los 51 millones de pesos, desafiando cualquier parámetro ordinario de desarrollo profesional académico.

El mecanismo detrás de los incrementos extraordinarios

La base legal existe: el Decreto 1279 de 2002 estableció un sistema de puntos que impacta directamente los salarios de docentes universitarios estatales. En 2026, cada punto tiene un valor de 23.924 pesos, transformando lo que debería ser reconocimiento académico en remuneración tangible.

En la Universidad de Sucre, el Comité Interno de Asignación y Reconocimiento de Puntaje es formalmente responsable de otorgar estas bonificaciones por productividad evaluada por pares externos. Sin embargo, la investigación revela graves irregularidades en su aplicación.

Las alertas editoriales que cuestionan todo el sistema

El análisis de 634 artículos entre 2024 y 2025 arrojó resultados alarmantes: 338 publicaciones presentan alertas por prácticas editoriales asociadas a revistas señaladas como "espurias". Entre estas revistas cuestionadas se encuentran:

  • Evolutionary Studies in Imaginative Culture
  • Migration Letters
  • Journal of International Crisis and Risk Communication Research
  • Journal of Population Therapeutics & Clinical Pharmacology

Los casos individuales son particularmente reveladores:

  • William Niebles presentó 76 artículos, con 69 bajo alerta
  • Donicer Montes presentó 43 artículos, todos con alertas
  • Alexander Pérez presentó 38 artículos, todos en alerta

Los puntos que se convirtieron en millones

La asignación de puntos salariales alcanzó niveles extraordinarios:

  • Hernán Guzmán: 1.068 puntos
  • José Marcelo Torres: 957 puntos
  • William Niebles: 876,5 puntos
  • Donicer Montes: 475 puntos
  • Alexander Pérez: 418 puntos

Considerando el valor del punto en 2026, estas asignaciones equivaldrían a incrementos mensuales que van desde 10 millones hasta 25,5 millones de pesos solo por este componente.

Las prácticas cuestionadas que emergen del expediente

El documento interno describe múltiples modalidades presuntamente utilizadas para maximizar los resultados:

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  1. Carruseles de coautoría entre un grupo cerrado de docentes
  2. Evaluaciones entre pares cercanos que comprometen la objetividad
  3. Uso sistemático de revistas de bajo rigor académico
  4. Aprovechamiento de trabajos estudiantiles como insumo para nuevas publicaciones

Las alertas específicas incluyen autorreferencia excesiva, retrofechado de publicaciones, plagio, duplicidad de contenidos y, en uno de los hallazgos más preocupantes, coincidencias textuales del 99% entre artículos de diferentes autores y detección de escritura con inteligencia artificial en varios casos.

La red de coautoría que concentra el poder

El expediente identifica una red de coautoría reiterada que conecta a William Niebles, José Marcelo Torres, Hernán Guzmán, Donicer Montes y Alexander Pérez. Este patrón sugiere un sistema de favores cruzados que distorsiona completamente el propósito original del reconocimiento académico.

La respuesta institucional y el alcance del escándalo

La Universidad de Sucre cuenta con una dependencia de Control Interno Disciplinario formalmente encargada de investigar este tipo de conductas. Según la información disponible, los hallazgos de la auditoría interna habrían sido remitidos a órganos de control externo, incluyendo la Procuraduría y la Contraloría, transformando lo que comenzó como una discusión académica en un asunto de control fiscal y disciplinario.

Un precedente nacional que alerta sobre el sistema

Este caso no es aislado en el panorama universitario colombiano. En la Universidad Surcolombiana, el Observatorio de la Universidad Colombiana documentó reconocimientos de puntos por publicaciones en una página no reconocida legalmente de la revista Sylwan, con un presunto daño patrimonial calculado en más de 121 millones de pesos que derivó en un juicio fiscal por más de 183 millones.

La conclusión es clara: Colombia ya conoce la vulnerabilidad del sistema de puntajes cuando fallan los controles sobre la calidad real de las publicaciones académicas.

El indicador de riesgo que confirma las alertas

El IRIS de SCImago, que mide no solo la producción científica sino también las señales de riesgo en su construcción, asigna a la Universidad de Sucre un indicador general de riesgo de 2.449, clasificado como "significativo". Esto significa que mientras la institución ha invertido recursos para estimular la producción científica, ha generado simultáneamente un debate ético con repercusiones directas para su sostenibilidad y crecimiento futuro.

La pregunta que define el escándalo

Al final, esta historia se reduce a una pregunta brutal que hoy pesa sobre la Universidad de Sucre: ¿se estaba premiando el mérito académico genuino, o algunos profesores se organizaron para usar el sistema y fabricar artificialmente salarios extraordinarios basados en artículos cuestionables, puntos inflados y favores cruzados?

Lo que comenzó como una discusión de pasillo se ha transformado en una cuestión de interés público que involucra integridad universitaria, uso de recursos estatales y la credibilidad misma del sistema de educación superior pública en Colombia.