Movilización estudiantil exige justicia por presunto abuso sexual en universidad de Medellín
La comunidad académica de la Universidad Católica Luis Amigó en Medellín protagonizó una significativa movilización el martes 14 de abril de 2026, concentrándose en las instalaciones del campus para manifestar su rechazo contundente ante un presunto caso de abuso sexual que involucraría a un estudiante de la misma institución. La protesta, convocada inicialmente a través de redes sociales, buscaba exigir la aplicación rigurosa de los protocolos de género y demandar transparencia absoluta sobre las medidas institucionales adoptadas frente a los graves hechos reportados.
Los detalles del caso que conmocionó a la comunidad universitaria
Según la información divulgada públicamente por el Colectivo Malva a través de sus canales digitales, el presunto incidente de abuso sexual habría ocurrido dentro de las propias instalaciones de la universidad durante el mes de octubre de 2025. Aunque la víctima habría iniciado el proceso formal de denuncia recién en marzo de 2026, los reportes indican que días después del suceso la estudiante ya había establecido contacto con los servicios de atención psicológica que ofrece la institución.
El caso adquirió dimensiones públicas bajo el amparo jurídico de la Sentencia T-275 de 2021, reconocida por validar el escrache como un mecanismo legítimo de protesta social en Colombia. Paralelamente, se activó el Código Fucsia desde el Hospital Pablo Tobón Uribe, protocolo especializado para la atención de víctimas de violencia sexual.
Respuesta institucional: reconocimiento de fallas y compromisos
Frente a la creciente presión estudiantil y mediática, la Universidad Católica Luis Amigó emitió un comunicado oficial anunciando la activación integral de su ruta interna para la atención de violencias basadas en género. El rector de la institución, Carlos Mauricio Agudelo, ofreció declaraciones públicas donde reconoció haber conocido inicialmente el caso a través de las redes sociales y confirmó haber sostenido una reunión posterior con la estudiante afectada.
"Ya nos encontramos con la estudiante afectada y con algunas compañeras que la han estado apoyando en este proceso. Tuvimos un diálogo abierto y sincero con ellas", manifestó el rector Agudelo durante su pronunciamiento. El máximo directivo universitario extendió una disculpa pública y admitió fallas en el procedimiento inicial: "Como rector general, quiero expresarle mi solidaridad a la estudiante y ofrecerle mis disculpas, porque faltó mayor diligencia por parte de los funcionarios que la atendieron y la escucharon".
Medidas implementadas y compromisos futuros
La universidad ha implementado una serie de acciones inmediatas en respuesta a la situación:
- Acompañamiento psicojurídico especializado para brindar protección integral a la persona afectada
- Trabajo coordinado con las autoridades competentes para el esclarecimiento completo de los hechos
- Revisión exhaustiva de todos los procesos internos relacionados con la atención de violencias de género
- Refuerzo significativo de las medidas de seguridad en todo el campus universitario
- Activación de programas de formación y sensibilización para prevenir violencias basadas en género
La movilización estudiantil en la Universidad Católica Luis Amigó se enmarca dentro de un contexto nacional donde las instituciones educativas enfrentan crecientes exigencias para garantizar entornos seguros y protocolos efectivos contra todo tipo de violencias, particularmente aquellas motivadas por razones de género.



