Universidad Nacional decreta paro general hasta el 20 de marzo
La Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, se encuentra en paralización total de sus actividades académicas y administrativas desde este martes 25 de febrero de 2026. Esta decisión histórica fue tomada por la Asamblea Triestamentaria luego de una sesión maratónica de seis horas realizada el 24 de febrero en el emblemático Auditorio León de Greiff.
Respuesta contundente a fallo judicial
El paro, que se extenderá hasta el próximo 20 de marzo, representa una respuesta directa y organizada al fallo de segunda instancia del Tribunal Superior de Bogotá, que ratificó a Ismael Peña en el cargo de rector de la institución. La asamblea, que reunió de manera presencial a estudiantes, profesores y trabajadores, además de sumar más de 4.000 conexiones virtuales, emitió una declaración pública donde la comunidad universitaria desconoce formalmente la autoridad de Peña.
Según el documento oficial, los estamentos universitarios califican el fallo judicial como "una decisión de carácter político orientada por sectores de la derecha" que "vulnera de forma flagrante la autonomía universitaria". Bajo este argumento central, exigen la renuncia inmediata del rector, señalando que aunque su designación cuente con legalidad jurídica, carece por completo de legitimidad frente a la comunidad académica.
Medidas para garantizar la efectividad del paro
Para asegurar el impacto total de la movilización, los manifestantes emitieron directrices estrictas dirigidas al Consejo Superior Universitario (CSU):
- Suspensión total de la virtualidad como mecanismo para reemplazar clases presenciales
- Rechazo a la implementación de trabajo en casa para el personal administrativo
- Bloqueo de cualquier intento de mantener normalidad académica durante el paro
Además, los asambleístas demandan garantías plenas para el ejercicio de la protesta, advirtiendo a las directivas que la comunidad no tolerará medidas de represión o represalias académicas contra quienes participen en las jornadas de manifestación.
Mesa Constituyente Universitaria asume el liderazgo
Durante estas semanas de inactividad en las aulas, el poder de decisión del movimiento recaerá sobre la Mesa Constituyente Universitaria. Este organismo sesionará activamente para redactar nuevos lineamientos orientados a la democratización del gobierno institucional, los cuales deberán ser presentados formalmente al CSU una vez finalice el periodo de paro.
Denuncias estructurales que agravan la crisis
La coyuntura política sirvió además como escenario para visibilizar graves fallas estructurales dentro de la institución:
- La declaración denuncia el estado crítico de la facultad de Farmacia, que continúa operando sin un edificio propio
- Se alerta sobre las precarias condiciones en las que funciona la sede en Tumaco
- Por esta crisis de infraestructura, la asamblea señala la "responsabilidad política" directa de Ismael Peña y de la exrectora Dolly Montoya
Exigencias financieras y apoyo a docente
En materia financiera, la comunidad fue tajante al exigir la liquidación de la corporación Rotorr, argumentando que ninguna empresa privada debe utilizar el nombre de la universidad por el riesgo de presuntamente "desviar y desfalcar recursos públicos".
Finalmente, el espacio triestamentario cerró filas en torno al profesor Francisco Toloza, rechazando los señalamientos emitidos en su contra por el representante estudiantil de la sede. Las acusaciones fueron calificadas como temerarias y se señaló que suponen un riesgo real para la integridad física del docente.
Este paro histórico marca un punto de inflexión en la vida institucional de la Universidad Nacional, donde la comunidad académica ha decidido tomar medidas extremas para defender lo que considera principios fundamentales de autonomía y democracia universitaria.