La constituyente universitaria se extiende a más instituciones públicas con rectores vinculados al Gobierno
La idea de una constituyente universitaria, que comenzó como un debate interno en la Universidad Nacional, ha ganado terreno en al menos otras tres universidades públicas del país. Lo llamativo es que en estas cuatro instituciones, los rectores actuales llegaron a sus cargos mediante procesos donde el Gobierno Nacional tuvo un papel determinante, ya sea a través de designaciones directas, intervenciones o respaldos ideológicos en consejos superiores.
Las universidades donde la constituyente toma fuerza
Según análisis del Observatorio de la Universidad Colombiana y otras plataformas, las instituciones donde esta propuesta ha sido mencionada o promovida son:
- Universidad Nacional: Andrés Felipe Mora, rector encargado tras la salida de Leopoldo Múnera, lidera el proceso constituyente más avanzado, defendiéndolo como mecanismo para "democratizar" la universidad.
- Universidad Pedagógica Nacional: El rector Helbert Augusto Choachí, designado tras una consulta interna y respaldo del Consejo Superior alineado con el Gobierno, ha sido explícito en apoyar la constituyente para redefinir el proyecto institucional.
- Universidad del Atlántico: Rafael Castillo Pacheco asumió la rectoría luego de una disputa que requirió intervención del Ministerio de Educación, y ha mencionado la constituyente como parte de una reorganización institucional.
- Universidad de Antioquia: Héctor Iván García, designado rector encargado tras la salida de John Jairo Arboleda con influencia gubernamental, ha abierto la puerta a discutir la idea, aunque con menos desarrollo que en otros casos.
Debates y riesgos de la constituyente universitaria
El proceso constituyente, actualmente en marcha solo en la Universidad Nacional, plantea cambios estructurales significativos:
- Redefinición de la composición de cuerpos colegiados universitarios.
- Modificación en la forma de designación de autoridades académicas como rectores, decanos y jefes de departamento.
- Transformación de porcentajes de participación de diferentes estamentos universitarios.
- Ampliación de participación a trabajadores y egresados.
Estas transformaciones han generado resistencia entre académicos y analistas. Francisco Cajiao, exsecretario de Educación, advirtió que "hablar de constituyente universitaria ya es un contrasentido", señalando que modificar la elección de rector o composición de órganos directivos por esta vía "puede traer resultados muy negativos".
Costos y participación limitada en la Universidad Nacional
El proceso constituyente en la Universidad Nacional ya presenta datos cuantificables que alimentan el debate:
- Inversión económica: Más de 260 millones de pesos han sido destinados del presupuesto universitario para financiar y difundir el proceso constituyente durante el año, incluyendo gastos en logística, producción comunicativa y eventos.
- Baja participación estudiantil: Solo alrededor del 8% del censo estudiantil participó en las primeras votaciones del proceso, cuestionando la representatividad y legitimidad del mandato constituyente.
- Contexto institucional: Estos recursos se destinan en una universidad con déficits históricos en infraestructura, bienestar y fortalecimiento docente.
Pese a las críticas y baja participación, el proceso sigue avanzando con aval formal del Consejo Superior Universitario, convirtiéndose en un punto de tensión que trasciende el campus y plantea interrogantes sobre el futuro del gobierno universitario en Colombia.
La coincidencia de que en las cuatro universidades donde la constituyente gana terreno los rectores llegaron con influencia gubernamental sugiere un patrón que va más allá de coincidencias académicas, generando preocupaciones sobre la autonomía universitaria y los mecanismos de participación real en la educación superior pública colombiana.



