Carreras mejor y peor pagadas para recién graduados en Colombia según estudio oficial
Carreras mejor y peor pagadas para recién graduados en Colombia

Estudio revela las carreras con mejores y peores salarios para recién graduados en Colombia

La elección de una carrera universitaria representa una decisión crucial que trasciende las preferencias personales, incorporando expectativas laborales y económicas que marcarán el futuro profesional de miles de estudiantes colombianos. Un análisis reciente del Observatorio Laboral para la Educación (OLE), dependiente del Ministerio de Educación Nacional, ha proporcionado datos concretos sobre los ingresos que perciben los profesionales durante su primer año de trabajo, ofreciendo una radiografía detallada del panorama salarial para los recién graduados.

Metodología del estudio: trazabilidad de egresados

Para construir este análisis exhaustivo, el OLE implementó el indicador de Ingreso por Base de Cotización, un mecanismo que cruza información entre quienes obtuvieron sus títulos en instituciones de educación superior y los salarios con los que cotizaron al sistema de seguridad social durante su primer empleo profesional. Los datos examinados corresponden específicamente a personas que se graduaron de programas profesionales en el año 2022 y que lograron vincularse al mercado laboral durante 2023.

Debido a la complejidad del proceso de trazabilidad de egresados, que requiere tiempo para el procesamiento y validación de información, estas cifras representan las estadísticas más recientes y confiables disponibles. La clasificación de las carreras se realizó utilizando la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINE), un estándar reconocido mundialmente por la UNESCO que agrupa los programas académicos según su área de conocimiento específica.

Las carreras con mejores perspectivas salariales

De acuerdo con los resultados del estudio, el área de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) se posiciona de manera destacada como el sector con mejores ingresos iniciales. Este grupo incluye carreras relacionadas con programación, sistemas informáticos, desarrollo de software y mecatrónica, campos que han experimentado una demanda creciente en el mercado laboral colombiano.

Las estadísticas revelan que el 65,6 por ciento de los egresados de estas carreras tecnológicas gana más de 2,5 salarios mínimos en su primer empleo, mientras que un impresionante 34 por ciento alcanza ingresos superiores a cuatro salarios mínimos, consolidando a este campo como el de mayor proyección económica para los profesionales jóvenes.

El segundo lugar en remuneraciones iniciales corresponde al área de Salud y bienestar, que agrupa programas como Medicina, Odontología, Psicología, Enfermería y Fisioterapia. En este sector, el 55 por ciento de los recién graduados recibe más de 2,5 salarios mínimos, con aproximadamente el 20 por ciento logrando ingresos superiores a cuatro salarios mínimos durante su primer año de ejercicio profesional.

Completan el grupo de carreras con mejores perspectivas salariales:

  • Ciencias Naturales, Matemáticas y Estadística: Programas como Física, Química, Biología, Microbiología, Matemáticas o Ciencia de Datos han registrado un crecimiento constante en sus niveles salariales durante los últimos años.
  • Ingeniería, Industria y Construcción: Mantienen niveles competitivos en el mercado laboral, con el 32,4 por ciento de los recién graduados superando los 2,5 salarios mínimos durante su primer año de trabajo.
  • Ciencias Sociales, Periodismo e Información: Aunque en este sector existe una proporción importante de egresados que inicia con salarios bajos, cerca del 20 por ciento logra ubicarse en rangos superiores a 2,5 salarios mínimos en su primer empleo.

Las carreras con salarios más bajos para recién graduados

En el extremo opuesto del análisis, el estudio identifica áreas donde una gran parte de los egresados comienza su vida laboral con ingresos significativamente más limitados, generando preocupación en diversos sectores educativos y profesionales.

El caso más notorio corresponde a las Ciencias de la Educación, donde el 55,2 por ciento de los licenciados devenga hasta 1,5 salarios mínimos en su primer empleo, una situación que refleja los desafíos económicos que enfrentan los profesionales del sector educativo desde el inicio de sus carreras.

Las carreras relacionadas con Servicios también se ubican entre las peor remuneradas, incluyendo programas como Hotelería y Turismo, Deportes, Seguridad y Protección del Medio Ambiente. En estos casos, el 57,6 por ciento de los recién graduados gana hasta 1,5 salarios mínimos, mientras que solo el 10,9 por ciento supera los 2,5 salarios mínimos durante su primer año laboral.

Otras áreas con ingresos iniciales concentrados en los rangos más bajos incluyen:

  1. Artes y Humanidades: Donde los ingresos tienden a concentrarse en los niveles inferiores durante el primer año de trabajo.
  2. Sector Agropecuario: Aunque una proporción menor de egresados logra superar los niveles salariales intermedios.

El informe también destaca que carreras relacionadas con Administración, Derecho y Finanzas suelen ubicarse en rangos medios de ingreso, con el 32,4 por ciento de los profesionales devengando entre 1,5 y 2,5 salarios mínimos en su primer empleo, presentando una situación intermedia en el panorama salarial colombiano.

Implicaciones para el sistema educativo y laboral

Este análisis del Observatorio Laboral para la Educación no solo proporciona información valiosa para los estudiantes que están por elegir su carrera universitaria, sino que también ofrece datos cruciales para instituciones educativas, formuladores de políticas públicas y empleadores. La brecha salarial entre diferentes áreas del conocimiento desde el inicio de la vida profesional plantea interrogantes sobre la valoración social y económica de distintas profesiones en el contexto colombiano.

Los datos sugieren una clara tendencia hacia la mayor valoración de carreras tecnológicas y del área de la salud, mientras que sectores tradicionales como la educación y los servicios enfrentan desafíos significativos en términos de remuneración inicial. Esta información podría influir en las decisiones de política educativa, la orientación vocacional y las estrategias de desarrollo profesional en los próximos años.