Apelaciones judiciales mantienen en suspenso el regreso de Silvia Gette a la rectoría de la Universidad Autónoma del Caribe
El proceso judicial que ordena el restablecimiento de derechos a Silvia Gette Ponce, exrectora de la Universidad Autónoma del Caribe, ha entrado en una nueva fase de tensión jurídica que mantiene en suspenso su eventual retorno al cargo principal de la institución educativa. La audiencia programada para el próximo lunes continuará con la sustentación de las apelaciones presentadas por la universidad, el Ministerio de Educación y el exrector Ramsés Vargas Lamadrid, lo que pospone cualquier decisión definitiva sobre su restitución.
Un fallo de primera instancia que reconoce a Gette como víctima
El fallo emitido por el Juez Segundo Penal Municipal de control de garantías, Néstor Segundo Primera, reconoció jurídicamente a Silvia Gette como víctima y habilitó su retorno a la rectoría de la Universidad Autónoma del Caribe. Sin embargo, al tratarse de una decisión de primera instancia, su ejecución queda condicionada a lo que resuelvan los recursos de apelación interpuestos por las partes contrarias.
La defensa de Gette ha reiterado que el eje central del fallo se encuentra en la forma irregular en que fue apartada del cargo en 2013. Según la abogada Bianith Bohórquez, representante legal de la exrectora, existen indicios sólidos de inconsistencias en las actas del Consejo Directivo que dieron paso al nombramiento de otro rector en aquel año.
Reacción de Gette: reivindicación personal y críticas institucionales
Tras conocerse la decisión judicial, Silvia Gette reaccionó en entrevistas con medios locales combinando un tono de reivindicación personal con fuertes críticas al estado actual de la universidad. En diálogo con el portal Zonacero, la exrectora expresó: "Todo lo que tuviera el olor de Silvia Gette, no gustaba", resumiendo su postura frente a los años posteriores a su salida.
Gette contrastó la situación actual de la institución con la de 2013, asegurando que la Universidad Autónoma del Caribe pasó de un periodo de crecimiento significativo a uno de deterioro bajo administraciones posteriores. "Es una lucha de más de 13 años y la justicia divina tarde o temprano aparece", enfatizó durante sus declaraciones.
La exrectora también manifestó un componente emocional frente al estado actual de la universidad: "Me embarga mucha tristeza ver hoy a la Universidad... Mario Ceballos (fundador de la universidad) se debe estar revolcando en su tumba de ver tanto daño que le han hecho a su obra". Pese a este sentimiento, afirmó mantenerse optimista: "Estoy ilusionada y segura de que la Universidad se puede levantar hasta superar lo que era en 2013".
El punto jurídico clave: las apelaciones en curso
El proceso judicial entra ahora en una etapa determinante donde las apelaciones buscan revocar o modificar el fallo que restituye los derechos de Silvia Gette. Aunque la decisión es de carácter devolutivo y podría tener efectos inmediatos, estos quedan sujetos a revisión por el tribunal superior.
El tribunal deberá analizar minuciosamente la legalidad de la desvinculación de Gette en 2013, así como las implicaciones administrativas de un eventual retorno a la rectoría. En paralelo, el fallo cuestiona normas internas adoptadas durante la rectoría de Ramsés Vargas, especialmente aquellas que restringían el ejercicio de cargos a personas con condenas, al considerar que podrían contradecir principios constitucionales fundamentales como la resocialización.
Una universidad en disputa institucional
El caso trasciende lo meramente jurídico para convertirse en una disputa institucional de gran envergadura. Silvia Gette sostuvo que en 2013 la universidad se encontraba en una etapa de crecimiento notable, con presencia internacional, infraestructura académica y deportiva consolidada, medios de comunicación propios y una matrícula estudiantil en niveles históricos.
Según su versión, ese modelo exitoso se ha deteriorado progresivamente durante los últimos 13 años, periodo en el que la institución ha pasado por varias rectorías y ha quedado bajo vigilancia especial del Estado. La audiencia del próximo lunes será determinante para establecer si el fallo que favorece a Gette se mantiene, se modifica sustancialmente o se revoca completamente.
De esta decisión judicial dependerá la viabilidad real del regreso de Silvia Gette a la rectoría y el rumbo administrativo futuro de la Universidad Autónoma del Caribe. El caso sigue abierto y se mantiene como uno de los procesos judiciales más sensibles en el ámbito educativo de la región Caribe colombiana, con implicaciones que podrían establecer precedentes importantes para la administración de instituciones de educación superior en el país.



