Proyectos de ciencia e innovación en riesgo por fallas administrativas
El ecosistema de emprendimiento e innovación en Colombia enfrenta una grave alerta. Más de $1 billón en proyectos de ciencia, tecnología e innovación financiados con recursos del Sistema General de Regalías están hoy en riesgo de perderse debido a problemas administrativos en su proceso de aprobación.
Fallas en convocatorias generan incertidumbre
Según diversas entidades del sector, la situación estaría relacionada con errores de planeación en las convocatorias, lo que ha dejado en incertidumbre a universidades, centros de investigación, empresas y gobiernos regionales que participaron en los procesos. El caso también abre interrogantes sobre la capacidad institucional del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) para gestionar uno de los principales instrumentos de financiación de la investigación en el país.
De acuerdo con fuentes del sector, el problema afecta al menos ocho convocatorias (33, 37, 38, 39, 40, 41, 42 y 43) correspondientes al bienio presupuestal 2023-2024. Aunque los recursos estaban asignados a ese periodo, los cronogramas técnicos y administrativos se extendieron hasta 2025, lo que dejó las decisiones finales por fuera del marco fiscal permitido por el sistema de regalías.
Proyectos estratégicos en peligro
Esto significa que decenas de proyectos estratégicos, que ya superaron largos procesos de evaluación técnica, podrían quedarse sin financiación. Las iniciativas buscaban responder a desafíos clave del país como:
- Transición energética
- Bioeconomía
- Soberanía alimentaria
- Salud
- Biotecnología
- Transformación digital
Según lo que han manifestado diferentes fuentes, el origen del problema estaría en fallas de planeación institucional durante el diseño y ejecución de las convocatorias, responsabilidad que recaería en Minciencias, entidad que actúa como Secretaría Técnica del OCAD de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Retrasos y modificaciones en cronogramas
"Varias convocatorias se abrieron con retraso y acumularon más de 50 modificaciones en sus cronogramas, lo que terminó extendiendo los procesos más allá del periodo presupuestal correspondiente. Uno de los casos más llamativos fue la Convocatoria 37, que se abrió el 31 de diciembre de 2024, último día del bienio", dijo una de las fuentes consultadas.
La situación se agravó cuando el Departamento Nacional de Planeación (DNP) emitió un concepto en el que señaló que los recursos del bienio no pueden utilizarse si los proyectos no fueron aprobados dentro del mismo periodo fiscal. Sin embargo, expertos del sistema han advertido que este criterio no se aplicó de manera uniforme en otras convocatorias del propio sistema de regalías, particularmente en el sector ambiental.
Preocupación en el ecosistema científico
Para actores del ecosistema científico, obligar ahora a reiniciar completamente los procesos implicaría:
- Desconocer más de un año de evaluaciones técnicas
- Desperdiciar recursos públicos invertidos en la revisión de proyectos
- Retrasar iniciativas con alto impacto regional
Diana Gaviria, directora de Connect, la red de innovación y emprendimiento, expresó: "La ciencia y la innovación en el país ya vienen golpeadas, y perder estos recursos por fallas de planeación sería gravísimo. Se desperdiciarían meses de trabajo de universidades, empresas y centros de investigación que participaron en estas convocatorias, enviando además una señal preocupante de falta de seriedad en la gestión de la financiación pública de la ciencia".
Problemas acumulados en el sistema
La preocupación aumenta porque esta situación se suma a otros problemas recientes en el sistema de financiación de la ciencia, como las dificultades para ejecutar plenamente los beneficios tributarios destinados a investigación e innovación, lo que ha reducido los incentivos para que las empresas inviertan en desarrollo tecnológico.
A esto se agregan cuestionamientos sobre la transparencia en algunos procesos del ministerio, como la reciente convocatoria nacional de inteligencia artificial, lo que ha intensificado las críticas de distintos actores del ecosistema científico y empresarial.
Para universidades, centros de investigación y empresas, la combinación de recursos de regalías en riesgo, incentivos tributarios subejecutados y dudas sobre algunos procesos de convocatoria envía una señal preocupante sobre la capacidad institucional del país para gestionar la financiación de la ciencia.



