NASA ordena a tripulación de Artemis II no usar baño de 23 millones por fallas técnicas
NASA prohíbe baño en Artemis II por fallas técnicas persistentes

Problema sanitario en el espacio: Artemis II enfrenta fallas en baño de lujo

Aunque la misión Artemis II de la NASA logró el hito histórico de alcanzar la órbita lunar, la tripulación enfrenta una situación incómoda y persistente: el baño espacial de 23 millones de dólares presenta fallas técnicas que han obligado a los astronautas a buscar alternativas sanitarias durante su viaje espacial.

Prohibición oficial del uso del retrete

Este lunes, Jenny Gibbons, enlace desde el Centro Espacial de Houston en Texas y voz oficial de comunicación con la tripulación, emitió una instrucción clara a los astronautas: "No usar el retrete". En su lugar, recomendó utilizar "urinarios de contingencia plegables" mientras los equipos técnicos en Tierra continúan evaluando la situación y buscando soluciones permanentes.

El problema comenzó desde el primer día de la misión, el pasado 1 de abril, cuando poco después del lanzamiento la tripulación reportó una falla en el sistema de recolección de orina. Gary Jordan, portavoz de la NASA, explicó que el ventilador del inodoro estaba atascado, lo que impedía el correcto funcionamiento del sistema sanitario.

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Reparaciones temporales y nuevos problemas

La astronauta Christina Koch, quien hizo historia como la primera mujer en alcanzar la órbita lunar, fue guiada paso a paso desde Houston para realizar una reparación que inicialmente pareció exitosa. Los equipos de control confirmaron que el sistema estaba nuevamente operativo, pero la solución demostró ser temporal.

En los días siguientes, la NASA reconoció que el sistema volvió a presentar fallas intermitentes, obligando a la tripulación a continuar usando dispositivos alternativos para necesidades sanitarias mientras se investiga la causa exacta del problema técnico.

Orina congelada y olores misteriosos

Durante el fin de semana, Judd Frieling, director de vuelo de Artemis II, ofreció pistas sobre el origen de la falla: "Es un problema con la evacuación de los residuos del inodoro. Y parece que probablemente tenemos orina congelada en la línea de ventilación".

La situación se complicó aún más cuando se reportó un olor inusual en el compartimento de higiene. El sábado, Christina Koch informó al control de la misión sobre "una especie de olor a calentador quemado" proveniente del inodoro en varias ocasiones. Posteriormente, señaló que no fue posible identificar el origen exacto, por lo que el incidente quedó registrado como "un olor desconocido".

El astronauta canadiense Jeremy Hansen también describió la situación como "algún tipo de olor a quemado", concentrado específicamente en esa zona de la nave espacial.

NASA descarta riesgos pero reconoce complejidad

Durante una conferencia de prensa, Debbie Korth, portavoz de la NASA, aseguró que los equipos en Tierra revisaron exhaustivamente los datos eléctricos y de calefacción sin encontrar anomalías significativas. "Revisamos nuestros datos de potencia y de calefactores. Nada parece anómalo", afirmó, al tiempo que descartó riesgos inmediatos para la seguridad de los astronautas.

Korth también relativizó el incidente al recordar que los sistemas sanitarios en el espacio suelen ser particularmente complejos: "Los retretes y baños espaciales son algo que todo el mundo puede entender: siempre son un desafío", concluyó la portavoz, destacando que aunque se descartan riesgos para la tripulación, el problema sigue sin resolverse completamente.

La tripulación de Artemis II, compuesta por el comandante Reid Wiseman, la especialista de misión Christina Koch, el piloto Victor Glover y el astronauta canadiense Jeremy Hansen, continúa su misión histórica mientras ingenieros en Tierra trabajan para solucionar definitivamente este inconveniente sanitario que ha marcado su viaje hacia la Luna.

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