La NASA logra extraer oxígeno del suelo lunar usando energía solar para futuras bases
NASA extrae oxígeno lunar con energía solar para bases permanentes

La NASA demuestra que se podría respirar en la Luna con oxígeno extraído del suelo

La NASA, en colaboración con agencias internacionales y empresas privadas, ha desarrollado tecnologías innovadoras para extraer oxígeno directamente del regolito lunar mediante reacciones químicas impulsadas por energía solar. Este avance científico, enmarcado en el programa Artemis, busca resolver el desafío técnico de abastecer a las tripulaciones en la Luna sin depender exclusivamente de costosas misiones de reabastecimiento desde la Tierra.

El programa Artemis y el retorno sostenible a la Luna

Uno de los mayores obstáculos para establecer una base lunar permanente es la logística de transporte. Actualmente, enviar suministros esenciales como aire y combustible desde la Tierra implica un gasto económico y energético extremadamente alto. Al generar oxígeno utilizando los recursos disponibles en el sitio (In-Situ Resource Utilization o ISRU), las agencias espaciales podrían destinar la capacidad de carga de sus naves a instrumentos científicos y otros equipos críticos, optimizando los presupuestos de las misiones Artemis.

Tras la misión Apolo 17 en diciembre de 1972, la exploración lunar tripulada entró en una pausa de más de 50 años. El programa Artemis no solo busca llevar a la humanidad de vuelta al satélite, sino que tiene como objetivo central la creación de una infraestructura sostenible. La capacidad de procesar el suelo lunar para obtener soporte vital es el pilar fundamental que permitirá transformar a la Luna en una plataforma de investigación avanzada y, eventualmente, en un punto de partida para misiones hacia Marte.

Innovación tecnológica con energía solar

El método empleado utiliza el calor y la radiación provenientes del Sol para separar los enlaces químicos de los óxidos presentes en el regolito. Esta técnica de procesamiento térmico y químico representa un salto cualitativo en la ingeniería espacial, ya que permite operar con una fuente de energía renovable y abundante en la superficie lunar durante los periodos de iluminación.

El proceso aprovecha la radiación solar para desencadenar la liberación del oxígeno atrapado en los minerales del suelo, facilitando así la permanencia humana a largo plazo. La implementación exitosa de estos sistemas aseguraría la autonomía de las futuras colonias frente a las limitaciones de la cadena de suministro, marcando un hito histórico en la exploración espacial.

El uso de energía solar para procesar recursos locales permitiría reducir significativamente los costos y la complejidad logística de las futuras bases en el satélite, abriendo nuevas posibilidades para la investigación científica y la expansión humana en el espacio.