Hallazgo paleontológico excepcional en el desierto del Sáhara
Un equipo internacional de paleontólogos, liderado por el reconocido científico estadounidense Paul Sereno, ha realizado un descubrimiento extraordinario en las áridas tierras del desierto del Sáhara. Tras una expedición extremadamente compleja y desafiante, los investigadores han desenterrado los restos fósiles de una nueva especie de dinosaurio denominada Spinosaurus mirabilis, un colosal depredador que habitó el norte de África hace aproximadamente 95 millones de años.
Un descubrimiento que marca un siglo de historia paleontológica
"No puedo creerlo", exclamó emocionado Paul Sereno al observar por primera vez los restos del cráneo junto al paleontólogo español Daniel Vidal. "Es la primera vez que se encuentra material del cráneo de un Spinosaurus en más de un siglo. Es lo más frágil e imposible de hallar. Es el premio gordo", afirmó el científico, subrayando la trascendencia histórica del hallazgo.
Este descubrimiento representa el segundo hallazgo significativo desde 1915, cuando en territorio egipcio se descubrió el holotipo que definió al grupo de los espinosaurios. El estudio completo de este extraordinario hallazgo ha sido publicado en la prestigiosa Revista Science con la firma de 29 científicos procedentes de cinco países diferentes.
Características únicas del Spinosaurus mirabilis
Este imponente dinosaurio carnívoro medía cerca de 13 metros de longitud y pesaba entre seis y siete toneladas. Su dentadura estaba especialmente diseñada para atrapar peces, y poseía una gran cresta sobre el cráneo en forma de cimitarra que, según los investigadores, habría sido un rasgo de exhibición visual, probablemente con colores vibrantes que cumplían funciones de comunicación y reconocimiento entre individuos de la misma especie.
El análisis comparativo realizado con 43 depredadores actuales y extintos permitió concluir que los espinosaurios eran principalmente piscívoros que cazaban en aguas poco profundas. Según detalla el estudio, estos dinosaurios se comportaban "al estilo de las garzas actuales" y no como depredadores completamente acuáticos "que buceaban como los cocodrilos".
Expedición extrema en condiciones inhóspitas
La expedición que permitió este histórico descubrimiento fue una de las más exigentes en la dilatada carrera de Paul Sereno. El equipo científico pasó tres meses completos en condiciones extremas, enfrentando temperaturas cercanas a los 50 grados centígrados, tormentas de arena implacables, enfermedades y riesgos logísticos considerables en una de las regiones más inhóspitas del planeta.
"Casi nadie quería invertir en la arriesgada hazaña paleontológica", se señala en el contexto del proyecto, que requirió años de meticulosa planificación. El propio Sereno, descrito como un "legendario paleontólogo", logró reunir los recursos necesarios tras el periodo de pandemia y concretar finalmente la expedición en el año 2022.
Medidas de seguridad y participación internacional
Las condiciones de seguridad fueron determinantes para el éxito de la misión. El acceso al yacimiento paleontológico implicaba recorrer 300 kilómetros desde Agadez, en medio del vasto desierto. Para proteger adecuadamente al equipo científico, las autoridades locales asignaron una guardia armada de 64 hombres durante toda la excavación, ante amenazas potenciales como saqueadores y otros peligros inherentes a la región.
La participación de científicos españoles fue fundamental en el desarrollo del proyecto. La paleontóloga Ana Lázaro destacó: "Tenía la posibilidad de aceptarlo sin miramientos porque era agosto, estaba de vacaciones y acababa de terminar el máster. Tenía la vida por delante y era una oportunidad única". Por su parte, Álvaro Simarro recordó con emoción: "Fue de los momentos más felices de mi vida" al recibir la invitación para unirse a esta expedición histórica.
Análisis técnico y planes futuros
En el ámbito técnico, María Ciudad Real lideró el estudio detallado de la cresta del dinosaurio mediante avanzadas tomografías computarizadas. "Aunque no estuve exactamente allí cuando hallaron al Spinosaurus, viví con mucha emoción ese descubrimiento y tantos otros que se produjeron", explicó sobre su participación en el análisis científico.
Finalmente, Paul Sereno anunció ambiciosos planes para el futuro de los valiosos fósiles. El científico trabaja activamente en la creación de museos en Níger para exhibir los hallazgos una vez sean completamente estudiados y repatriados. El proyecto también contempla la formación de profesionales locales, con el objetivo claro de fortalecer la investigación paleontológica en el país africano y promover el desarrollo científico en la región.