Cometa 'kamikaze' se acerca al Sol: podría ofrecer espectáculo astronómico histórico o desintegrarse
Cometa 'kamikaze' se acerca al Sol: espectáculo o desintegración

Cometa 'kamikaze' se acerca al Sol: podría ofrecer espectáculo astronómico histórico o desintegrarse

Un fragmento ancestral del sistema solar ha iniciado una travesía que pondrá a prueba su resistencia frente a la estrella más poderosa de nuestro vecindario cósmico. Detectado el 13 de enero desde el Observatorio AMACS1 en el desierto de Atacama, Chile, el cometa C/2026 A1 (MAPS) mantiene en vilo a la comunidad astronómica internacional por su peligrosa trayectoria hacia el Sol.

Un visitante extremo del espacio profundo

Este objeto celeste pertenece a la rara categoría de los "rozadores solares", cuerpos que realizan aproximaciones extremadamente cercanas a nuestra estrella. Según cálculos orbitales, en abril alcanzará su punto más próximo, pasando a apenas 120.000 kilómetros de la superficie solar, una distancia que podría determinar su destino final.

El astrónomo César Fuentes, investigador del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) y académico de la Universidad de Chile, explicó que este cometa forma parte del grupo Kreutz, fragmentos de un astro mayor que se desintegró hace siglos, teoría desarrollada por el alemán Heinrich Kreutz que da nombre a esta familia.

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La incertidumbre del perihelio

La gran pregunta que enfrentan los científicos es si el cometa resistirá el momento más crítico de su órbita: el perihelio. "La particularidad de este cometa es que se descubrió de noche, por lo tanto, corresponde a un objeto que esperamos que sea grande", comentó Fuentes. "Podría ser uno de los fragmentos más grandes y, por lo mismo, pensar que podría ser bien brillante".

Si confirma su tamaño considerable, aumentan las probabilidades de que soporte el intenso calor y la fuerza gravitatoria solar. En caso de lograrlo, su brillo podría intensificarse de manera extraordinaria, incluso hasta ser visible a plena luz del día, repitiendo hazañas como la del cometa Ikeya-Seki observado en 1965.

Factores que determinarán su destino

El desenlace depende de múltiples variables:

  • La distancia exacta a la que pase del Sol
  • La solidez estructural del núcleo cometario
  • La reacción de sus hielos ante temperaturas extremas
  • La velocidad de evaporación de sus componentes volátiles

"Sin embargo, esto también va a depender de exactamente qué tan cerca lo haga", aclaró el astrónomo. "A medida que se vaya acercando vamos a tener más información, ya que todavía es muy temprano para saber con mayor certeza qué tan resistente es este objeto".

Posible espectáculo astronómico

Si C/2026 A1 consigue atravesar ese momento crítico, el resultado podría ser extraordinario para la observación astronómica. La evaporación de sus hielos generaría una cola brillante y espectacular que, en casos históricos, ha llegado a verse incluso durante el día.

La mayoría de estos fragmentos Kreutz tarda cerca de mil años en completar una órbita solar y suele desintegrarse al aproximarse demasiado. Miles han sido detectados por telescopios espaciales dedicados a monitorear la actividad solar, pero pocos alcanzan el tamaño y brillo potencial de este visitante.

Por ahora, los astrónomos insisten en que es demasiado pronto para anticipar el desenlace. A medida que avance hacia abril, nuevas observaciones permitirán estimar con mayor precisión su resistencia y potencial luminosidad.

Lo que sí está claro es que no se trata de un objeto cualquiera. Si logra superar su arriesgada travesía, C/2026 A1 podría ofrecer un fenómeno visible desde la Tierra que quedaría registrado en la historia reciente de la astronomía, recordándole a la humanidad que el universo aún guarda sorpresas capaces de deslumbrar al mundo entero.

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