Niños en Tolima enfrentan peligro diario para asistir a clases
En el municipio de Ortega, departamento de Tolima, una situación crítica pone en riesgo la vida de menores que deben cruzar el río Ortega sobre un puente improvisado con tres palos de guadua para llegar a su institución educativa. Este peligroso recorrido, que realizan dos veces al día, ha llevado a que varios niños hayan dejado de asistir a clases por temor a una tragedia.
Una década de abandono y promesas incumplidas
Durante los últimos diez años, los habitantes de Ortega han solicitado repetidamente la construcción de un puente seguro sobre el río que da nombre al municipio. La situación se ha agravado considerablemente durante enero y febrero de 2026, meses caracterizados por lluvias atípicas que han incrementado el caudal del afluente, haciendo el cruce aún más peligroso.
Un video compartido en redes sociales muestra la realidad que enfrentan estos estudiantes: "Estamos en el río Ortega, en Santa Elena parte baja. Hay que ver la fuerza con la que baja el río y cómo los niños pequeñitos tienen que pasarlo", denuncia un residente local.
El valiente grupo que persiste contra todo pronóstico
A pesar del riesgo evidente, un grupo de diez menores continúa utilizando el precario puente para asistir al colegio Los Naranjos. El más pequeño tiene apenas seis años y es considerado un valiente por sus compañeros por atreverse a realizar el peligroso cruce.
El recorrido completo desde sus hogares hasta la escuela dura aproximadamente dos horas, pero los dos minutos sobre el río son los más críticos. Los estudiantes regresan a sus casas alrededor de las 8:00 de la noche, completando una jornada educativa que incluye un riesgo vital diario.
Padres exigen acción inmediata de las autoridades
Los padres de familia han elevado su voz para exigir una solución urgente por parte del Gobierno. Hedy Saavedra, madre de uno de los niños afectados, explica: "Es una problemática que tenemos hace mucho tiempo, para que los niños vayan a la escuela y nosotros a los trabajos sobre el río Ortega. No tenemos puente y ya hemos pedido la colaboración de las autoridades".
Yeimi Yate, otra madre afectada, comparte la frustración de la comunidad: "A los niños les toca atravesar el río por la guadua diariamente. Hemos tocado varias puertas, todos nos dicen sí, que van a hacer algo, pero son frases que han quedado en promesas".
Un problema que se extiende más allá de Ortega
Esta situación no es exclusiva de Ortega, sino que se repite en otras zonas del departamento del Tolima y diversas regiones de Colombia, donde la falta de infraestructura adecuada pone en riesgo el derecho a la educación de miles de niños en áreas rurales.
La temporada de lluvias ha convertido una situación difícil en una emergencia, con el aumento del caudal del río haciendo prácticamente imposible un cruce seguro. La comunidad espera que esta vez las autoridades respondan con acciones concretas y no solo con promesas, antes de que ocurra una tragedia irreversible.



