Gobernación y Alcaldía en choque por destino de megacolegio abandonado en Taganga
La incertidumbre se mantiene en el corregimiento de Taganga, Santa Marta, sobre el futuro de un megacolegio cuya construcción quedó paralizada hace varios años, convirtiéndose en lo que la comunidad denomina un "elefante blanco". Mientras la Alcaldía de Santa Marta advierte sobre graves problemas estructurales que podrían llevar a la demolición, la Gobernación del Magdalena plantea asumir el proyecto para terminarlo.
Advertencias técnicas de la Alcaldía sobre riesgos estructurales
El alcalde Carlos Pinedo Cuello mencionó por primera vez la posibilidad de demoler el megacolegio durante reuniones con líderes comunitarios en septiembre de 2025. Según explicó el ingeniero Edgar Peraza, de la Gerencia de Infraestructura del Distrito, revisiones técnicas detectaron inconsistencias significativas entre lo construido y lo requerido para finalizar el proyecto.
"Cuando revisamos el proyecto encontramos que las cantidades de obra que se pretendían contratar no correspondían con lo que realmente debía ejecutarse", señaló Peraza.
Durante la inspección se identificaron múltiples problemas estructurales que encendieron alarmas técnicas:
- Fisuras en concretos, columnas, vigas y losas
- Hormigueros en el concreto
- Acero de refuerzo expuesto
"Eso evidencia que hubo problemas en los procesos constructivos", explicó el ingeniero, añadiendo que las cartas de la interventoría ya advertían durante la construcción sobre irregularidades en la calidad de muchos elementos.
El Distrito considera necesario realizar un estudio de patología estructural más profundo para determinar si la infraestructura puede reforzarse o si, en el peor escenario, tendría que demolerse. Peraza aclaró que la eventual demolición no estaría relacionada con la construcción de una planta desalinizadora, aunque el lote ha sido considerado entre las alternativas para ubicar ese proyecto del Gobierno nacional.
Propuesta alternativa de la Gobernación del Magdalena
Frente a las advertencias técnicas del Distrito, la gobernadora Margarita Guerra planteó una solución diferente: que el Departamento asuma el proyecto para terminarlo. Durante una rueda de prensa, la mandataria aseguró que el megacolegio sigue siendo una necesidad urgente para la comunidad de Taganga.
"Desde la Gobernación tenemos los recursos para asumir la terminación, dotarla y ponerla en funcionamiento. Aquí hay que priorizar a los niños y a las comunidades", afirmó Guerra.
La gobernadora argumentó que sería absurdo demoler una estructura avanzada en un 70%, cuando terminarla sería mucho más económico que reconstruirla. Incluso ofreció que, si el problema estuviera relacionado con el terreno para la planta desalinizadora, el Departamento estaría dispuesto a ceder otro predio o adquirir uno nuevo.
La Secretaría de Educación departamental ya envió una solicitud formal a la Alcaldía de Santa Marta para analizar la posibilidad de ceder el proyecto. Sin embargo, desde el Distrito se ha señalado que esta propuesta deberá ser evaluada por el alcalde y el equipo jurídico.
La comunidad exige claridad y justicia
Mientras las administraciones distrital y departamental exponen sus posiciones, los habitantes de Taganga piden que el debate se centre en esclarecer qué ocurrió con la obra. José Cantillo, líder del corregimiento, afirmó que la comunidad sigue esperando explicaciones sobre el destino de los recursos invertidos.
"Más allá de quién tenga la razón, lo que queremos saber es qué pasó con la plata y por qué el colegio no se terminó", señaló Cantillo.
El líder recordó que existen procesos judiciales en curso que podrían influir en cualquier decisión sobre el futuro del proyecto, incluyendo investigaciones en la Fiscalía, la Procuraduría y un proceso en el Tribunal Administrativo del Magdalena.
Investigación de la Fiscalía sobre el contrato
En paralelo al debate institucional, la Fiscalía General de la Nación avanza en la revisión del contrato con el que se construyó el megacolegio. El ente investigador solicitó a la Alcaldía de Santa Marta entregar toda la documentación relacionada con el Contrato GI-03 de 2018, firmado el 16 de julio de ese año con la Unión Temporal Taganga 2018.
La solicitud incluye:
- Copias de diseños estructurales y arquitectónicos
- Planos del proyecto
- Actas de inicio y ejecución de obra
- Informes de supervisión e interventoría
- Modificaciones contractuales
- Liquidación del contrato
La Fiscalía también pidió identificar a los funcionarios que participaron en la ejecución del proyecto para eventuales diligencias investigativas. Según el oficio de la Policía Judicial, la información será utilizada para verificar cómo se desarrolló el proceso contractual y qué ocurrió con la ejecución de la obra.
Un futuro incierto para la educación en Taganga
Con la advertencia técnica del Distrito, la propuesta de la Gobernación, las inquietudes de la comunidad y las investigaciones judiciales en curso, el futuro del megacolegio de Taganga sigue sin una decisión definitiva. Mientras tanto, la estructura inconclusa permanece en pie deteriorándose día tras día, cuando a esta fecha debía ya estar beneficiando a más de 1.300 estudiantes del corregimiento turístico.
La obra, que representa una promesa incumplida de mejora en infraestructura educativa, se ha convertido en un símbolo de la falta de coordinación institucional y de las fallas en los procesos de contratación pública. La comunidad espera que, más allá de las diferencias entre entidades, finalmente se logre construir el colegio que durante años se prometió para sus niños.
