Un paraíso con sombras: La realidad de Tierrabomba frente al mar
Mientras muchos sueñan con despertar en el paraíso, respirando brisa marina y caminando descalzos sobre arena dorada, los habitantes de Tierrabomba viven esta postal diariamente. Sin embargo, esta isla cartagenera, ubicada a pocos minutos de la exclusiva Bocagrande, carga con décadas de precariedad que contrastan brutalmente con su belleza natural.
La lucha contra la deserción escolar a través del deporte
Pedro Salazar, cartagenero de 39 años y director de la fundación Amigos del Mar, encontró en esta isla su segundo hogar. Desde 2015, su organización trabaja incansablemente para mejorar la calidad de vida de la comunidad mediante proyectos de desarrollo social sostenible que incluyen deportes náuticos, actividades culturales y jornadas ambientales.
"Nos dimos cuenta de que había muchos jóvenes que abandonaban el colegio y otros que querían practicar deportes náuticos, pero no tenían las herramientas adecuadas", explicó Salazar en entrevista con El Universal. La falta de alcantarillado, agua potable y la deserción escolar han sido problemas históricos en Tierrabomba.
El ciclo de abandono educativo se repetía generacionalmente: "Los padres de esos jóvenes no habían ido al colegio, y los abuelos de ellos tampoco". Frente a esta realidad, Amigos del Mar comenzó a eliminar todas las excusas que impedían a los niños estudiar: consiguieron uniformes, zapatos, cuadernos y hasta apoyo académico para las tareas.
Del mar al podio: Historias de éxito deportivo
El mar se convirtió en el principal aliado educativo. La estrategia es clara: los interesados en deportes náuticos deben asistir regularmente a la escuela para acceder a los talleres. Los resultados han sido extraordinarios:
- Una niña de apenas 8 años se coronó campeona sudamericana de surf, venciendo a competidoras de Brasil, Perú y Venezuela. Hoy, a sus 12 años, cuenta con patrocinio de marcas deportivas.
- Dania Moncaris, desde los 12 años, acumula medallas en paddle race (remo de pie sobre tablas) y representa a Colombia internacionalmente.
- Robert Córdoba y Laymer figuran como el número uno y tres de Colombia en paddle race respectivamente.
"Son jóvenes que antes estaban desorientados, sin estudiar y sin rumbo claro. Hoy ayudan a sus madres, a sus abuelas y a sus propias familias a tener una mejor calidad de vida", expresó Salazar con visible orgullo.
Voluntariado y economía circular: Un modelo innovador
Amigos del Mar ha desarrollado dos programas de voluntariado que promueven el turismo sostenible y el cuidado ambiental:
- Voluntariado internacional: Extranjeros pagan por alojarse en un hotel construido por Salazar hace 18 años y reciben entrenamiento para trabajar en proyectos sociales.
- Voluntariado local gratuito: Participantes limpian playas y recolectan material reciclable para fabricar productos como quillas para tablas de surf.
Además, la "Escuelita de los Sueños" ofrece talleres de lectura, escritura, empoderamiento femenino, educación sexual y arte sostenible usando materiales reciclados. La fundación ha recibido más de 3.000 voluntarios, con aproximadamente 80% de participación extranjera.
Olaspaz: El proyecto que busca llevar agua potable a Tierrabomba
Salazar reveló un ambicioso proyecto llamado Olaspaz, que funcionaría como un banco de plástico para intercambiar por agua potable. "En Tierrabomba llevamos 15 años trabajando en educación ambiental y como solución a un problema histórico, estamos buscando la manera de llevar máquinas que conviertan agua salada en agua dulce", explicó.
El modelo de economía circular propuesto permitiría a la comunidad intercambiar plástico recolectado por productos útiles: "Con cinco kilos de tapas plásticas pueden obtener una sandwichera o una licuadora". Este sistema de trueque representaría un avance significativo para una comunidad que históricamente ha carecido de acceso a agua potable.
Más allá de los reconocimientos nacionales e internacionales recibidos, Salazar enfatiza: "Lo importante es el amor, la disciplina y la pasión con la que trabajamos para que los jóvenes sepan que pueden tener un futuro mejor. Hoy me siento parte de ellos y ellos sienten que soy parte de la isla".
Amigos del Mar se ha convertido en un faro de esperanza para Tierrabomba, demostrando que incluso en contextos de desventaja social, el deporte, la educación y la sostenibilidad pueden transformar realidades y forjar campeones tanto dentro como fuera del agua.



