Alerta en San Gil: Ocho estudiantes intoxicados con clonazepam en una semana
Las alarmas sanitarias y educativas se han activado en San Gil, Santander, tras registrarse tres nuevos casos de intoxicación con clonazepam en estudiantes del Colegio Nacional San José de Guanentá. Este incidente, ocurrido en un aula de clase, eleva a ocho el número total de afectados en apenas siete días, generando una profunda preocupación entre autoridades locales y la comunidad educativa.
Detalles de los casos más recientes
Los tres estudiantes intoxicados, todas mujeres de entre 13 y 14 años cursando grado séptimo, presentaron síntomas graves como pérdida del conocimiento y desmayos, lo que requirió su traslado inmediato al Hospital Regional de San Gil. Según informes médicos, dos de las menores tuvieron que ser remitidas a servicios de atención en salud mental tras manifestar cuadros de ansiedad y depresión como consecuencia del consumo del fármaco.
Uno de los aspectos más inquietantes revelado por las investigaciones preliminares es que una de las estudiantes consumió una bebida que desconocía contenía el medicamento, lo que sugiere posibles prácticas de manipulación o distribución encubierta dentro del entorno escolar.
Patrón preocupante en la misma institución
El subsecretario de Salud municipal, Victor Chaparro, confirmó que estos nuevos casos se presentaron en el mismo colegio y los mismos grados que el incidente registrado apenas una semana antes, cuando cinco estudiantes resultaron intoxicadas con la misma sustancia. En esa oportunidad, todas las afectadas –mujeres entre 14 y 16 años– también requirieron atención psiquiátrica especializada tras sufrir secuelas por el consumo del clonazepam.
"Lo único que hoy está claro es que no se sabe cómo están accediendo a estas pastillas ni quién se las está vendiendo", declaró Chaparro al medio Vanguardia, destacando que se trata de un medicamento de venta controlada que solo puede obtenerse con fórmula médica.
Antecedentes y denuncias previas
La primera intoxicación masiva se registró el 18 de febrero, cuando las cinco estudiantes iniciales fueron hospitalizadas. En ese momento, uno de los padres de familia denunció ante las autoridades que estaban vendiendo el clonazepam a las niñas a COP 3.000 la pastilla y COP 30.000 el sobre, revelando un posible circuito de distribución ilegal dirigido específicamente a la población estudiantil.
Respuesta de las autoridades
Frente a esta situación crítica que ya suma ocho víctimas en una semana, las autoridades locales han anunciado una reunión de emergencia para la próxima semana con el objetivo de definir e implementar acciones preventivas inmediatas. La preocupación se ha intensificado debido a indicios de que el consumo de esta droga podría estar relacionado con un reto viral que circula en redes sociales, lo que añade un componente de influencia digital al problema.
La comunidad de San Gil espera respuestas contundentes mientras las investigaciones continúan para identificar el origen del fármaco y las redes detrás de su distribución entre los estudiantes, en un caso que ha expuesto vulnerabilidades críticas en la protección de la población escolar.
