Consejo Directivo de Normal Superior de Bucaramanga responde a críticas por medidas educativas
El inicio del año escolar 2026 en la Escuela Normal Superior de Bucaramanga se ha visto marcado por una serie de protestas y manifestaciones de estudiantes y padres de familia, quienes expresaron su descontento con las nuevas medidas implementadas por la rectoría. El Consejo Directivo, como máxima autoridad de la institución, ha salido al frente para explicar detalladamente cada una de las decisiones que generaron controversia.
El polémico tiempo del Programa de Alimentación Escolar
Uno de los puntos más sensibles que motivó las protestas fue la reducción del tiempo destinado al Programa de Alimentación Escolar (PAE), que pasó de una hora completa a solamente 20 minutos. El Consejo Directivo aclaró que esta medida no responde a un capricho administrativo, sino a una compleja situación normativa.
El organismo explicó que el PAE no constituye un almuerzo completo, sino más bien un suplemento alimenticio diseñado para complementar la nutrición de los estudiantes. Además, revelaron que la reducción en el número de beneficiarios -de más de 1.100 a aproximadamente 500- se debe principalmente a que numerosas familias firmaron desistimientos voluntarios durante el proceso de matrícula, una situación que se ha presentado recurrentemente en años anteriores.
La institución realizó un pilotaje previo antes de establecer los 20 minutos como tiempo oficial para el PAE. Esta decisión busca equilibrar dos normas educativas que entran en tensión: la Resolución MEN N° 003842 de 2022, que establece la obligación de los docentes de participar en el cuidado durante la alimentación escolar, y el Decreto 0277 de 2025, que fija la jornada docente en seis horas continuas de trabajo.
Tras el periodo de prueba, se plantea extender el tiempo del PAE a entre 35 y 40 minutos, buscando un acuerdo que no afecte los horarios docentes exigidos por la normativa vigente. La supervisión de los maestros durante este periodo responde a situaciones del año anterior, cuando los estudiantes permanecían en el comedor sin acompañamiento docente, lo que generó diversos problemas de convivencia escolar.
Las formaciones matutinas: organización versus adoctrinamiento
Las formaciones matutinas que los estudiantes describieron como "militares" tienen, según el Consejo Directivo, una justificación completamente diferente. El portón principal de la institución abre entre las 6:10 y las 6:15 de la mañana, mientras que la jornada laboral docente comienza formalmente a las 6:30.
En ese intervalo de tiempo, son los coordinadores quienes reciben a los estudiantes y los organizan en el patio o las canchas deportivas, formándolos por filas como medida de custodia y seguridad. Durante este periodo se comparten informaciones generales, reflexiones educativas y recordatorios sobre las normas institucionales.
"Nada tiene que ver con un adoctrinamiento militar", afirmaron los representantes del Consejo Directivo. "Es una medida de responsabilidad de custodia y organización diseñada específicamente para fortalecer la convivencia escolar y prevenir situaciones conflictivas".
La institución recordó que durante el año anterior, los estudiantes ingresaban solos a los salones y baños antes de las 6:30, y cuando los maestros llegaban a sus labores, ya se habían presentado diversos conflictos de convivencia que afectaban el ambiente educativo.
Reorganización de espacios lúdicos y áreas de descanso
El Consejo Directivo aclaró que la Normal Superior cuenta con diversas áreas recreativas como un bosque, un quiosco pedagógico y una rotonda de música, pero precisó que estos espacios no están diseñados para el descanso libre sin supervisión, sino para actividades educativas intencionadas con acompañamiento docente constante.
Durante el año 2025, el uso libre y masivo de estos espacios derivó en daños significativos a plantas ornamentales, macetas decorativas y murales artísticos, además de registrarse accidentes con materiales expuestos. Como respuesta preventiva, la institución asignó zonas específicas de descanso organizadas por grados:
- Sexto y séptimo grado en un espacio determinado
- Octavo a undécimo grado en otro espacio diferente
Todas estas áreas cuentan con presencia permanente de maestros durante los periodos de descanso. "No se han perdido los espacios lúdicos", afirmaron los representantes. "Se ha priorizado la convivencia armónica, el cuidado del patrimonio institucional y el acompañamiento educativo, aspectos fundamentales para el desarrollo integral de nuestros estudiantes".
En cuanto a los descansos pedagógicos, el Consejo precisó que el Decreto 0277 de 2025 los incluye dentro del desarrollo curricular formal, distribuidos en dos momentos específicos: uno de 20 minutos y otro de 10 minutos para los niveles de secundaria y media.
Complejidad en la asignación de horarios académicos
El Consejo Directivo reconoció los retrasos en la publicación de horarios para los grados octavo a undécimo, atribuyendo esta situación a la complejidad inherente de la asignación académica. Los grupos de octavo y noveno grado tienen una carga de 35 horas semanales, mientras que los de décimo y undécimo alcanzan las 38 horas semanales.
Esta distribución horaria requirió una reasignación completa y la cobertura de horas extras con aportes voluntarios de los maestros, un proceso que según la institución se encontraba en desarrollo durante las primeras semanas del año escolar.
Respaldo institucional a la rectora y visión de futuro
El Consejo Directivo expresó un respaldo explícito y contundente a la rectora Ana Isabel Pino Sánchez, quien ha sido objeto de críticas y ataques en redes sociales durante las últimas semanas. Los representantes destacaron su amplia trayectoria como evaluadora del Ministerio de Educación Nacional en procesos de acreditación institucional.
Este perfil profesional especializado pudo ser determinante para su designación el 25 de septiembre de 2025, según sugirieron los miembros del Consejo. La institución, que cuenta con 151 años de historia educativa, enfrenta actualmente su mayor crisis reciente en medio de un año particularmente significativo.
En 2026, la Escuela Normal Superior de Bucaramanga debe iniciar formalmente su proceso de acreditación de calidad ante el Ministerio de Educación Nacional, un requisito fundamental para continuar operando como institución formadora de maestros y mantener su reconocimiento oficial en el sistema educativo colombiano.



