Cinco estudiantes intoxicadas por clonazepam en colegio de San Gil, Santander
Un grave incidente de intoxicación masiva ha afectado a cinco estudiantes adolescentes en un colegio de San Gil, departamento de Santander. Las menores, cuyas edades oscilan entre los 14 y 16 años, consumieron clonazepam, un medicamento ansiolítico, durante el horario escolar, lo que ha generado alarma entre las autoridades educativas y sanitarias de la región.
Hospitalización y síntomas de las afectadas
Las cinco adolescentes fueron trasladadas de urgencia al hospital regional de San Gil, donde permanecen hospitalizadas bajo observación médica. Según los informes clínicos, presentan síntomas característicos de intoxicación por clonazepam, incluyendo mareos intensos, somnolencia excesiva y alteraciones del sistema nervioso.
Los médicos han reportado que, aunque su condición actual es estable, requieren monitoreo constante mientras se evalúa la evolución de su cuadro clínico. La gravedad de los síntomas ha obligado a mantenerlas en el centro hospitalario para garantizar su recuperación completa.
Preocupación de padres y autoridades
Custodio Velásquez, padre de una de las estudiantes intoxicadas, expresó su profunda preocupación por la situación: "No solamente en los colegios se están vendiendo pastillas clonazepam, se están vendiendo toda clase de drogas". Su testimonio destaca la gravedad del problema de venta de sustancias en entornos educativos.
La Secretaría de Salud de San Gil ha activado protocolos de emergencia y está realizando una investigación exhaustiva en los alrededores del colegio. Las autoridades han identificado indicios de que en las inmediaciones del plantel educativo se estaría comercializando clonazepam, drogas y otros estupefacientes, situación que afectaría directamente la salud y el rendimiento académico de los estudiantes.
Ampliación de la investigación
Padres de familia han reportado a las autoridades que el número de alumnas afectadas podría ser mayor a las cinco hospitalizadas. Según estas versiones, otras estudiantes también habrían consumido las pastillas y fueron remitidas a centros de salud para evaluación médica, aunque en menor gravedad.
Las autoridades sanitarias están verificando esta información mientras profundizan la investigación sobre:
- Cómo accedieron las menores a los medicamentos
- Quiénes serían los responsables de su distribución
- Las rutas de comercialización en el entorno escolar
- Posibles redes de venta de sustancias controladas
Este incidente ha puesto en evidencia serias vulnerabilidades en la seguridad perimetral de los colegios y ha generado un llamado urgente a reforzar los controles para proteger a la población estudiantil de la exposición a sustancias peligrosas.



