El dilema del líquido en las latas de atún: ¿desechar o aprovechar?
Abrir una lata de atún y desechar inmediatamente el líquido que la acompaña es una acción casi automática en muchos hogares colombianos. Sin embargo, expertos en nutrición y dietética están desmintiendo esta práctica común, revelando que ese líquido merece una evaluación más cuidadosa antes de terminar en el desagüe.
¿Qué es realmente el líquido de cobertura?
Conocido técnicamente como "líquido de gobierno", este medio de conservación puede variar entre aceite de oliva, aceite de girasol, escabeche o simplemente agua con sal. Según la nutricionista Leticia Garnica, citada por el portal El Español, no es necesario descartar sistemáticamente este líquido, ya que por normativa debe ser inocuo para el consumo humano.
"Lo mejor del atún en lata es su alto contenido en proteínas", explica Garnica. "En una lata podemos obtener entre 10 y 12 gramos de proteína, equivalente a 25 gramos por cada 100 gramos de producto. No contiene hidratos de carbono y la grasa depende del tipo de conserva elegida".
El problema principal: el contenido de sodio
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición considera que un producto es alto en sal cuando supera los 1,25 gramos por cada 100 gramos de alimento. Las recomendaciones nutricionales internacionales sugieren no exceder los 5 gramos de sal diarios por persona.
Pablo Martínez, presidente del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Cantabria, advierte que antes de consumir el líquido se deben considerar condiciones de salud específicas. Pacientes con disfunción renal, por ejemplo, deben controlar la ingesta de sodio, potasio y fósforo, minerales que se concentran en este líquido.
Usos prácticos del líquido de conserva
Cuando la lata contiene aceite y se decide aprovecharlo, las posibilidades culinarias son diversas:
- Aliñar ensaladas con este aceite ya aromatizado
- Crear bases para salsas de pasta
- Utilizar en sofritos tradicionales
- Untar tostadas y bocadillos
- Añadir a pizzas antes del horneado
El aceite cumple una función crucial en la conservación de las propiedades del pescado, manteniendo su textura y sabor característicos.
Comparación nutricional: atún en agua versus atún en aceite
Los expertos tienen preferencias claras según los objetivos nutricionales de cada persona:
- Atún al natural (en agua): Considerada la opción más saludable, especialmente para quienes buscan control de peso. Una porción de 100 gramos aporta aproximadamente 116 calorías y solo 0,82 gramos de grasa.
- Atún en aceite de oliva virgen extra: Segunda mejor opción, aporta jugosidad y sabor aunque aumenta las calorías a 198 por cada 100 gramos, con 8,21 gramos de grasa.
- Atún en escabeche o aceite de girasol: Opciones menos recomendables desde el punto de vista nutricional.
Un dato crucial: el atún en agua conserva mejor los ácidos grasos omega-3, ya que al no mezclarse agua y aceite, estos nutrientes permanecen en el pescado. En cambio, cuando se envasa en aceite, parte de los omega-3 se transfieren al líquido y se pierden al drenarlo.
Consideraciones adicionales importantes
Investigaciones recientes sugieren que el atún en aceite puede contener entre 8 y 10 microgramos más de mercurio que la versión al natural, razón por la que algunos nutricionistas recomiendan directamente la opción en agua.
Además, es fundamental recordar que nunca se debe verter el aceite de las latas directamente al sistema de alcantarillado, ya que no es reciclable y resulta perjudicial para el medio ambiente. Lo correcto es llevarlo a puntos de recogida especializados, igual que se hace con el aceite de cocina usado.
En conclusión, la decisión de consumir o desechar el líquido de las latas de atún depende de múltiples factores: el tipo de líquido, las necesidades nutricionales individuales, las condiciones de salud específicas y los objetivos dietéticos de cada persona. Lo que queda claro es que no existe una respuesta única, sino que cada consumidor debe evaluar su situación particular antes de tomar una decisión.
