Más allá de las dudas comunes, los lácteos mantienen un lugar fundamental en la alimentación debido a su rico aporte nutricional. Proporcionan nutrientes esenciales como el calcio, las proteínas, el zinc y la vitamina B12, que desempeñan funciones críticas en el organismo. El calcio contribuye al mantenimiento de los huesos, las proteínas participan en la conservación de la masa muscular y ósea, el zinc fortalece las defensas inmunológicas, y la vitamina B12 es vital para el funcionamiento cerebral y la producción de energía.
La matriz láctea: más que la suma de sus partes
Además, los lácteos fermentados, como el yogur o el kéfir, ofrecen probióticos que apoyan la salud digestiva. Sin embargo, no se trata solo de los nutrientes individuales, sino de cómo interactúan dentro del alimento. Por ejemplo, la lactosa, presente de forma natural en los lácteos, puede mejorar la absorción del calcio por el cuerpo. Este fenómeno, conocido científicamente como "matriz láctea", explica por qué su consumo se asocia con beneficios para la salud y los convierte en una opción valiosa a lo largo de la vida.
¿Cuántas porciones de lácteos consumir diariamente?
Las porciones de lácteos no son arbitrarias; son una guía práctica para asegurar un consumo adecuado, ya que cada porción aporta, en promedio, nutrientes esenciales. Esto facilita organizar la alimentación para cubrir requerimientos de calcio, proteínas y otros componentes importantes. Una porción equivale a un vaso de leche, un vaso pequeño de yogur, kumis o kéfir, o dos tajadas delgadas de queso.
Recomendaciones por etapas de vida
Según las Guías Alimentarias basadas en la población colombiana mayor de dos años y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, las recomendaciones diarias varían:
- Niños de 2 a 5 años: Dos porciones al día, como un vaso de leche en el desayuno y un yogur en la lonchera, favoreciendo el crecimiento óseo.
- Niños de 6 a 9 años: Entre dos y tres porciones diarias, fundamentales para el desarrollo óseo y la prevención de deficiencias de calcio.
- Niños y adolescentes de 10 a 13 años: Alrededor de tres porciones al día, respaldando el rápido crecimiento en estatura.
- Adolescentes de 14 a 17 años: Mujeres: tres porciones; hombres: hasta cinco porciones, clave para formar el 90% de la masa ósea adulta.
- Adultos (18 a 59 años): Mujeres: tres porciones; hombres: hasta cinco porciones, ayudando a mantener la salud ósea y muscular.
- Personas mayores de 60 años: Alrededor de tres porciones diarias, importantes para contrarrestar la pérdida acelerada de masa ósea y muscular, y como alternativa proteica versátil.
Versatilidad y beneficios prácticos
Incluir lácteos en la alimentación diaria no tiene por qué ser complicado. Su versatilidad permite adaptarlos a diferentes momentos del día, preferencias y preparaciones, facilitando el aporte de nutrientes que apoyan la salud y el bienestar. Pequeños cambios, como un desayuno con leche o una merienda con yogur, pueden marcar una diferencia significativa.
Productos Alpina para el día a día
Alpina ofrece diversas opciones para integrar los lácteos en la rutina:
- Leche Alpina: Un vaso de 200 ml es una buena fuente de proteína de alta calidad y calcio, ideal para el desayuno.
- Queso mozzarella y campesino: Un trozo de 30 g aporta proteína y calcio, perfecto para sándwiches o ensaladas.
- Yogur Griego Alpina: Rico en proteína y calcio, sin azúcares añadidos, adecuado para consumir solo o con frutas.
- Kéfir Plus de Alpina: Aporta probióticos que ayudan a normalizar las funciones digestivas, único con fibra GOS.
- Kumis Alpina: Buena fuente de proteína y calcio, ideal como snack o merienda.
Entender qué es una porción y cómo distribuirla a lo largo del día puede ser una herramienta sencilla para aprovechar los beneficios de los lácteos en cada etapa de la vida, promoviendo una alimentación balanceada y saludable en Colombia.



