Hambre afecta a 33 millones en Latinoamérica pese a mejoras en seguridad alimentaria
Hambre afecta a 33 millones en Latinoamérica pese a mejoras

Avances en seguridad alimentaria regional contrastan con persistentes desafíos nutricionales

Un informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) revela datos contradictorios sobre la situación alimentaria en América Latina y el Caribe. Mientras la prevalencia del hambre ha disminuido por cuarto año consecutivo, alcanzando el 5,1% de la población regional en 2024, todavía afecta a 33,6 millones de personas en toda la región.

Reducción significativa pero desigual

La cifra actual representa una reducción de 1,5 millones de personas respecto a 2023 y de 3,5 millones en comparación con 2022. Sin embargo, las diferencias subregionales son marcadas:

  • Sudamérica registra la menor prevalencia con 3,8% (16,7 millones)
  • Mesoamérica presenta 5,0% (9,1 millones)
  • El Caribe muestra la tasa más alta con 17,5% (7,8 millones)

En el caso específico de Colombia, la prevalencia de subalimentación se sitúa en 3,9%, mientras que la inseguridad alimentaria moderada o grave afecta al 27,8% de la población.

Países con mejores y peores indicadores

El documento destaca que cuatro países ya han logrado una prevalencia de hambre inferior al 2,5%: Brasil, Costa Rica, Guyana y Uruguay. Chile y México se acercan a este umbral con 2,5% y 2,7% respectivamente.

En el extremo opuesto, Haití presenta la situación más crítica con 54,2% de su población subalimentada, seguido por Bolivia (21,8%), Honduras (14,8%) y Ecuador (12,1%).

Inseguridad alimentaria moderada o grave afecta a 167 millones

El informe indica que 167,2 millones de personas experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave en 2024, lo que representa 8,6 millones menos que en 2023 y 50,7 millones menos que en 2020, cuando se alcanzó el nivel máximo histórico.

"Se logró reducir la prevalencia del hambre y la inseguridad alimentaria, pero persisten importantes desigualdades en el acceso y la asequibilidad de alimentos y de las dietas saludables", afirmó Rene Orellana Halkyer, subdirector general y representante regional de la FAO.

Costo de dieta saludable aumenta 3,8%

Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es que América Latina y el Caribe tiene el costo más alto a nivel mundial para una dieta saludable, estimado en 5,16 dólares por día ajustados al poder adquisitivo. Este costo aumentó 3,8% en 2024.

A pesar de esta alza, la asequibilidad mejoró levemente: 15,4 millones de personas adicionales pudieron acceder a una dieta saludable comparado con 2021. No obstante, más de 181,9 millones de personas aún carecen de este acceso.

Obesidad se duplica desde el año 2000

Mientras se combate el hambre, la región enfrenta una epidemia paralela de sobrepeso y obesidad. La obesidad en adultos se duplicó desde el 2000 hasta alcanzar el 29,9% en 2022, casi el doble de la estimación mundial del 15,8%.

"Los ambientes poco saludables, caracterizados por la alta disponibilidad de productos ultraprocesados y acceso limitado a los alimentos saludables, continúa impulsando la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad en las Américas", explicó Jarbas Barbosa, director de la Organización Panamericana de la Salud.

Desigualdades persistentes

Las autoridades regionales destacan que las mujeres y las comunidades rurales siguen experimentando mayores niveles de inseguridad alimentaria. Rocío Medina Bolívar, directora regional del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, señaló que estos hallazgos deberían servir como "una clara llamada de atención para redoblar esfuerzos y dirigir las inversiones hacia quienes más las necesitan".

Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos, añadió: "No podemos hablar de progreso real mientras las brechas sigan dejando atrás a millones de personas, especialmente a las mujeres".

El informe concluye que, aunque hay avances significativos en la reducción del hambre, la región debe abordar simultáneamente los desafíos del acceso a dietas saludables, la asequibilidad alimentaria y la creciente epidemia de obesidad mediante enfoques integrales e intersectoriales.