Jericó: Un tesoro histórico y cultural en el suroeste antioqueño
A tres horas de Medellín, enclavado entre las montañas del suroeste de Antioquia, el municipio de Jericó se ha consolidado como un destino turístico integral que atrae a visitantes nacionales e internacionales durante los doce meses del año. Este pueblo combina de manera magistral historia, fe, naturaleza y una rica tradición cafetera que lo distingue en la región.
Raíces precolombinas y arquitectura republicana
En la época precolombina, el territorio que hoy ocupa Jericó estuvo habitado por las etnias Catía y Caramanta. La colonización posterior fue impulsada por Santiago Santamaría, quien lideró la formación de los caseríos de Roblecabildo, Palenque y la Aldea Piedras, que eventualmente darían origen al municipio actual.
El centro urbano de Jericó conserva una impresionante arquitectura de estilo republicano, visible en su plaza principal, la iglesia de ladrillo que la preside y las casas con fachadas coloridas y balcones de madera, características distintivas de la colonización antioqueña. Muchas de estas edificaciones históricas han sido adaptadas como museos y espacios culturales que preservan la memoria local.
Turismo religioso y el legado de la Madre Laura
Jericó es reconocido internacionalmente como el lugar de nacimiento de la Madre Laura Montoya, canonizada en 2012 y considerada la primera santa colombiana. Su casa natal fue convertida en museo y oratorio, administrado por la congregación de las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Sena, conocidas popularmente como Las Lauritas.
En este espacio sagrado se conservan objetos personales y documentos relacionados con la vida y obra de la santa, lo que ha impulsado significativamente el turismo religioso en el municipio. Peregrinos de todo el país y del exterior visitan Jericó para conocer los orígenes de esta figura espiritual fundamental para Colombia.
Tradición cafetera y economía diversificada
La tradición cafetera de Jericó se remonta a 1875, cuando, según la tradición local, el padre Ramón Cadavid promovió la siembra del grano en las montañas del municipio. Con el tiempo, la producción de café se convirtió en uno de los pilares fundamentales de su economía, aunque en años recientes esta vocación ha disminuido parcialmente.
Actualmente, fincas y emprendimientos locales ofrecen recorridos turísticos que permiten conocer de primera mano el proceso completo del café, desde la recolección hasta la trilla, tostión y cata. A pesar de los cambios en la economía local, el cultivo del café sigue siendo un referente cultural y productivo de gran importancia.
La economía de Jericó se ha diversificado con productos agrícolas como el cardamomo y el aguacate, que han ganado protagonismo en los últimos años. Simultáneamente, el turismo se ha fortalecido como actividad principal, posicionando al municipio como parte de la prestigiosa Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia.
Artesanía local y atractivos naturales
Jericó es también reconocido por la fabricación del carriel paisa, un bolso de cuero tradicional íntimamente vinculado a la historia de los arrieros antioqueños. En talleres artesanales distribuidos por el municipio, los visitantes pueden observar el meticuloso proceso de elaboración y adquirir piezas auténticas producidas localmente.
Entre los atractivos naturales destacan:
- El Parque Las Nubes, con más de 100 hectáreas de bosque y senderos para caminatas ecológicas
- El Cerro El Salvador, que cuenta con mirador y una imponente estatua del Cristo Redentor
- El Jardín Botánico Los Balsos, un espacio dedicado a la conservación de la flora regional
El teleférico municipal complementa la oferta turística con vistas panorámicas espectaculares del suroeste antioqueño, permitiendo a los visitantes apreciar la majestuosidad del paisaje desde las alturas.
Jericó representa así un destino turístico completo que fusiona historia, espiritualidad, tradiciones productivas y belleza natural, consolidándose como un referente cultural en el departamento de Antioquia y en toda Colombia.