Four Seasons Cartagena: un hito de lujo que renace sobre siglos de historia en Getsemaní
Desde el pasado 2 de abril de 2026, Cartagena de Indias cuenta con uno de los desarrollos hoteleros más ambiciosos y significativos de su historia contemporánea: el Four Seasons Hotel and Residences Cartagena, un complejo de ultra lujo que ha abierto sus puertas en el emblemático barrio Getsemaní, estratégicamente ubicado entre la Ciudad Amurallada y el Centro de Convenciones.
Un proyecto que trasciende el concepto hotelero tradicional
Lo que comenzó a operar no es simplemente un hotel, sino un destino urbano integral que combina alojamiento de lujo, residencias privadas, espacios gastronómicos de alta cocina, áreas para eventos y una extensa labor de recuperación patrimonial. El complejo ocupa una manzana completa en Getsemaní, diagonal al Centro de Convenciones y frente al Camellón de los Mártires, posicionándose como un punto de conexión entre el turismo internacional y la vida local cartagenera.
Arquitectura histórica restaurada con tecnología moderna
A diferencia de otros proyectos hoteleros que se construyen desde cero, el Four Seasons Cartagena se erige sobre un conjunto de edificaciones históricas meticulosamente restauradas, cuyas fechas de construcción abarcan desde el siglo XVI hasta principios del siglo XX. Entre las estructuras integradas al complejo se encuentran:
- El Claustro y Templo de San Francisco, de origen colonial
- El antiguo Club Cartagena, edificación de estilo Beaux-Arts de la década de 1920
- Teatros históricos como el Teatro Cartagena, Teatro Colón, Rialto y Bucanero
- Numerosas casas coloniales y republicanas
Estos espacios han sido conectados mediante patios, corredores y plazas internas, manteniendo fachadas, alturas y volumetrías originales mientras incorporan infraestructura moderna y servicios de estándar internacional.
Inversión millonaria y operación de primer nivel
El proyecto fue desarrollado por San Francisco Investments, perteneciente al Grupo Valorem de la familia Santo Domingo, con Four Seasons Hotels and Resorts como operador de la marca. La inversión total ronda los 300 millones de dólares, constituyéndose como uno de los desarrollos privados más costosos del centro histórico cartagenero.
El complejo ofrece:
- 131 habitaciones y suites de lujo
- Residencias privadas Four Seasons Residences
- Ocho restaurantes y bares con propuestas gastronómicas exclusivas
- Dos terrazas con piscinas en rooftop con vistas panorámicas a la ciudad y la bahía
- Spa y centro de bienestar de última generación
- Más de 1.500 metros cuadrados en salones para eventos sociales y corporativos
Diseño que honra el patrimonio e incorpora la cultura local
El diseño interior del hotel lleva la firma del reconocido decorador francés François Catroux, en colaboración con firmas internacionales como Wimberly Interiors, AvroKO y WATG. La propuesta estética mantiene una línea sobria y contenida, utilizando materiales nobles y proporciones amplias que integran armónicamente el pasado arquitectónico con el uso contemporáneo.
Destacan especialmente las piezas de artesanos colombianos y referencias culturales del Caribe, incorporadas de manera respetuosa sin interferir con la lectura patrimonial de los inmuebles históricos.
Un punto de inflexión para Cartagena
La apertura del Four Seasons en Getsemaní marca un momento histórico para el centro de Cartagena, representando tanto la consolidación del turismo de ultra lujo como la culminación de un proceso de recuperación patrimonial que permanecía inconcluso durante años. Este complejo se posiciona no solo como un alojamiento para turistas, sino como un destino en sí mismo que redefine el panorama urbano y turístico de la ciudad en el siglo XXI.
Con su estratégica ubicación, su respeto por la historia arquitectónica y su oferta de servicios exclusivos, el Four Seasons Cartagena se establece como un referente indiscutible del lujo y la hospitalidad en Colombia, atrayendo tanto a viajeros internacionales como a residentes que buscan experiencias únicas en un entorno patrimonial cuidadosamente preservado.



