Metro de Bogotá: vigas lanzadoras con nombres de mujer
Vigas del Metro de Bogotá llevan nombres de mujer

En el marco del avance de la Línea 1 del Metro de Bogotá, un detalle particular ha llamado la atención de los ciudadanos: las ocho vigas lanzadoras encargadas de construir el viaducto llevan nombres de mujer. Esta iniciativa busca acercar el proyecto a la comunidad y dotar de un componente simbólico a una infraestructura clave para la movilidad capitalina. Más allá de su función técnica, estas estructuras representan un gesto de identidad y conexión con los bogotanos, resaltando que detrás de cada avance también hay un mensaje de pertenencia colectiva.

Ubicación de las vigas en el trazado

Actualmente, las vigas lanzadoras del Metro de Bogotá se encuentran distribuidas en distintos puntos estratégicos del recorrido. Sus nombres y ubicaciones son las siguientes:

  • Ana: avenida Caracas con calle Sexta
  • Bella: avenida Caracas, sector San Victorino
  • Camila: avenida Caracas cerca de la calle 60
  • Denis: avenida Caracas cerca de la estación Flores
  • Emilia: avenida Caracas al norte de la calle 34
  • Fabiola: oriente de la avenida Boyacá con Primero de Mayo
  • Gloria: avenida Primero de Mayo cerca de la carrera 50
  • Helena: calle Primera entre avenida Caracas y carrera 24

Estas máquinas se desplazan progresivamente a lo largo del corredor, cumpliendo un papel esencial en la construcción del sistema de metro.

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¿Para qué sirven las vigas lanzadoras?

Las vigas lanzadoras son fundamentales en el proceso constructivo del metro. Su principal función es el izaje de dovelas, piezas de concreto que conforman la estructura elevada del viaducto. Una vez instaladas, estas piezas se alinean y se adhieren mediante un material epóxico. Luego se introducen cables en los ductos y se realiza el proceso de postensado, lo que permite dar resistencia a la estructura. Finalmente, se completa el descenso del vano y su posicionamiento sobre la viga capitel.

Este método permite avanzar en la obra reduciendo al máximo las interrupciones del tránsito en la ciudad. Desde el proyecto del Metro de Bogotá se ha destacado que esta iniciativa hace parte de una apuesta por la innovación, la transparencia y la cercanía con la ciudadanía. Nombrar las vigas no solo facilita su identificación técnica, sino que también fortalece el vínculo entre la obra y la comunidad.

En ese sentido, el avance del metro no solo se mide en términos de infraestructura, sino también en la forma en que se integra a la vida de la ciudad. Cada viga, además de cumplir una función estructural, se convierte en un símbolo del progreso urbano.

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