TransMilenio por la Séptima: mitología, zoología y religión urbana
TransMilenio por la Séptima: mitología y religión urbana

El pasado viernes 17 de abril, el diario El Tiempo publicó tres artículos sobre el proyecto de TransMilenio por la Carrera Séptima en Bogotá. Uno reflejaba los temores de los vecinos, mientras que los otros dos, escritos por exfuncionarios de la administración de Enrique Peñalosa, defendían la obra con vehemencia. Según el arquitecto urbanista Mario Noriega, no es necesario recurrir a argumentos mitológicos para justificar el proyecto, como sugiere uno de los textos.

La inspiración frente a la técnica

Peñalosa, creador del sistema, definió TransMilenio como “90 por ciento inspiración y un 10 por ciento técnica”, frase que aparece en el libro ‘TransMilenio la joya de Bogotá’ (2004). Para Noriega, si se acepta esa premisa, no deberían importar los estudios técnicos que demuestran la inconveniencia del proyecto en la Séptima. El estudio de 602 páginas del consorcio CPS – GOC, contratado por el IDU, alerta sobre graves problemas de movilidad en el norte de la ciudad si no se realizan obras complementarias fuera del corredor, ninguna incluida en los contratos actuales.

Impactos negativos proyectados

Según la modelación a 5, 10 y 20 años, la velocidad del transporte público mejoraría hasta un 26%, pero con menor demanda atendida que la actual. En contraste, todos los demás modos de transporte, incluida la bicicleta, sufrirían desmejoras de hasta el 57%. Noriega critica que las presentaciones del IDU, dirigido por otro exfuncionario de Peñalosa, se centren en renders ilusorios y cálculos de ahorro de tiempo para pasajeros, ocultando los efectos negativos.

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Alternativas ignoradas

El mismo estudio indica que los buses duales actuales, con paraderos distribuidos, son suficientes para la demanda por 20 años, con mejoras puntuales como el empalme con la Circunvalar y algunos puentes. Noriega sugiere que, sin tomar cuatro carriles para estaciones y buses gigantes, se podrían salvar árboles, crear una vía comercial activa y segura para peatones y ciclistas, sin vender acciones del Grupo Energía ni rescindir contratos.

El dogma del TransMilenio

Para Noriega, el debate se ha vuelto religioso: hay que creer en las bondades del sistema por fe, ignorando la experiencia negativa de la avenida Caracas, el rechazo de usuarios, el déficit económico y los traumas viales a corto, mediano y largo plazo. Los seguidores de la “cofradía” de TransMilenio esperan un resultado diferente esta vez, como un acto de fe.

Referencias mitológicas y zoológicas

Noriega critica a la exgerente del Acueducto de Peñalosa por invocar a Penélope de Homero, sugiriendo que mejor escuche la tristeza de la Penélope de Joan Manuel Serrat: “no hay ni un sauce en la calle mayor”. También recomienda revisar la experiencia de la avenida Caracas antes de extender TransMilenio al centro. Respecto a la comparación con hipopótamos hecha por un profesor de ingeniería, Noriega concede que TransMilenio es una especie foránea y depredadora que “nunca debió ser dejada libre”.

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