El presidente español defiende la red ferroviaria tras tragedia mortal
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, compareció este miércoles en el Congreso para abordar las preocupaciones sobre la seguridad ferroviaria, tras el grave accidente ocurrido el pasado mes de enero que causó la muerte de 46 personas. Durante su intervención, Sánchez defendió que el sistema ferroviario español es "seguro" y, aunque reconoció que "no es perfecto", lo calificó como uno de los "mejores del mundo".
Detalles del accidente y contexto
El siniestro ocurrió el 18 de enero en la línea de alta velocidad que une Madrid con Andalucía, específicamente a la altura de la localidad cordobesa de Adamuz. Según explicó el mandatario, se produjo el descarrilamiento de los tres últimos coches del tren de la compañía Iryo que realizaba la ruta Málaga-Madrid. Estos tres vagones invadieron la vía contigua, donde "desgraciadamente" pasaba en ese preciso momento otro tren de Renfe, "produciéndose una terrible colisión entre ambos convoyes".
Este trágico evento, sumado a otro accidente en el servicio de cercanías de Barcelona pocos días después que causó la muerte de un maquinista, generó en España un amplio debate sobre la seguridad en el transporte ferroviario. La situación incluso llevó a una huelga del sector el pasado lunes, reflejando la preocupación generalizada.
Características del sistema ferroviario español
Sánchez destacó que la red ferroviaria española cuenta con 15.700 kilómetros, lo que la convierte en la quinta más extensa del continente europeo. De esta extensión, 4.500 kilómetros son de alta velocidad, posicionando a España como el segundo país del mundo en kilómetros de vía rápida, solo por detrás de China.
"En un sistema tan extenso, se producen incidencias todos los días y eso es inevitable", afirmó el presidente, quien reconoció que el sistema "tiene carencias significativas", "especialmente" en "algunos territorios". Sin embargo, subrayó que existen informes de la Comisión Europea que avalan su calidad.
Investigación y medidas futuras
El mandatario enfatizó que se está investigando con rigor el accidente de Adamuz y que, una vez que se conozcan las causas exactas, se implementarán las medidas necesarias para prevenir tragedias similares. "El Estado en su conjunto está haciendo y hará todo lo que esté en nuestra mano para acompañar a las víctimas, para ayudarlas y para establecer las causas del accidente", aseguró.
Los investigadores descubrieron que en el lugar del accidente se produjo la rotura de una soldadura entre dos tramos de vía: uno nuevo y otro que se había conservado antiguo. Este hallazgo generó polémica, especialmente después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, hubiera afirmado previamente que esa vía se había renovado. Los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) continúan trabajando para determinar las causas de la rotura del carril.
Posición política y críticas
Sánchez defendió que no se puede especular ni utilizar la tragedia ferroviaria para "crispar", y prometió informar "con transparencia". Además, afirmó que, una vez que se conozcan las causas, "si fuera necesario y procedente", se hará "justicia".
Por su parte, el líder de la oposición del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusó al presidente de jugar a la "ruleta rusa" con la seguridad de los viajeros y de faltarle al respeto a las víctimas. Feijóo afirmó que este era "un accidente evitable, no una catástrofe imprevisible" y advirtió que el Gobierno "se sentará en el banquillo" por lo sucedido.
El presidente concluyó apelando a no "desinformar" a la población ni "generar miedo" diciendo que la red ferroviaria es decadente o insegura, reafirmando su compromiso con la seguridad y la transparencia en el proceso de investigación.